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En la casona de Báez que nunca fue habitada, frente a la bahía.

LA NACIÓN/Mariela Arias.-

CALAFATE.- «Soy el apoderado de Lázaro Báez», se presentó ayer Carlos Franchi ante las autoridades judiciales que presentaban la orden de allanamiento en la inmobiliaria Bahía, que justo ayer ya no tenía más el letrero de metal que la identificaba. Así empezaba la serie de allanamientos múltiples en el «lugar en el mundo» de Cristina Kirchner, para investigar las propiedades que el empresario sospechado por presunto lavado de dinero tiene aquí.

Eran las dos de una tarde helada y empezaba así un raid de allanamientos que incluyó la casona de dos plantas de Báez sobre la costanera Nestor Kirchner, una vivienda frente al hotel vacío -nunca inaugurado y que aun no fue allanado- la inmobiliaria, un negocio que vende neumáticos y terrenos, muchos terrenos.

La conexión entre el hotel y la inmobiliaria es la empresa Badial SA. Fue la primera empresa de Báez que se inscribió en la AFIP, en 1998, y que se dedicó a la construcción y especialmente a la construcción inmobiliaria. Sobre terrenos de Badial se construyó el hotel y con esa firma Báez adquirió 80 lotes, en su mayoría en esta ciudad.

La mitad de esos lotes se encuentran ubicados en la Bahía Soberana de acuerdo con una ubicación catastral que hizo LA NACION. Con esta empresa también adquirió la chacra en las afueras de la ciudad y predios de grandes dimensiones a 20 cuadras del centro. Estos lotes integran las 212 propiedades de Báez que una investigación de este diario reveló hace tres años.

Mientras los allanamientos se sucedían aquí, 60 km al oeste el fiscal Guillermo Marijuan continuaba con la búsqueda de bóvedas enterradas en la estancia Cruz Aike. Minutos antes de subir al helicóptero que lo llevaría a Río Gallegos afirmó ante la cronista de Cadena 3 que los procedimientos en las estancias quedaban concluidos y que no encontraron lo que estaban buscando.

En la casona de Báez, tasada en US$ 750.000, ayer se concentró el mayor operativo. Se extendió durante cuatro horas y un perro entrenado de la AFIP recorrió el jardín y las dos edificaciones que constituyen la vivienda, que pese a tener dos plantas incluye un ascensor. «Nunca nadie vivió aquí», cuenta una vecina. Pese a ello, siempre tuvo seguridad privada. Los investigadores se retiraron con las manos vacías.

Ayer también se realizaron múltiples procedimientos y la tasación de una decena de lotes distribuidos por la localidad, entre ellos, el que realizaron ya de noche en el Barrio Aeropuerto Viejo. Se trata de tres lotes de Martín Báez, de 1200 metros cada uno, ubicados en la avenida de ingreso a la ciudad. Los tres lotes están vacíos, pero tienen una excelente ubicación, frente a los terrenos que Néstor Kirchner le vendió por 2 millones de dólares a la firma chilena Cencosud. Allí tampoco nada se construyó.

Durante la noche el operativo se trasladó a las oficinas de Integral Alem, empresa dedicada a la venta de cubiertas y representante de firmas internacionales. Luciana Báez, la hija mayor del empresario, tiene el 95% desde 2006. Aún resta relevar terrenos del empresario y los investigadores pueden continuar tanto aquí como en El Chaltén, Laguna del Desierto, Río Turbio, 28 de Noviembre y otras localidades donde el empresario adquirió tierras.