Captura de pantalla 2017-10-04 a las 9.06.55 a.m.SALTA.- Un hombre fue condenado ayer a la pena de prisión perpetua por el asesinato de Rodrigo Nardi Ríos,  cuyo cadáver apareció el año pasado en el dique salteño Cabra Corral. Ríos trabajaba en Austral Construcciones y era delegado sindical de UOCRA.

La sentencia recayó en José Eduardo Cardozo quien era amigo de Ríos e incluso había trabajado como falso «ingeniero vial» en Austral Construcciones, hasta que fue despedido.

Según se estableció en el expediente, Ríos trabajaba en la empresa Austral Construcciones de Lázaro Báez, en la provincia de Santa Cruz, y tenía actividad sindical como subdelegado de la Uocra.

 Ahora el juez ordenó que Cardozo continúe alojado en la Unidad Carcelaria 1 de la ciudad de Salta y en su fallo no hizo lugar al planteo de inconstitucionalidad formulado por los defensores Marcos Molina y Luis Fernández.El cadáver del sindicalista fue encontrado semienterrado, en inmediaciones del dique Cabra Corral, a 70 kilómetros al sur de la ciudad de Salta, en mayo de 2016.

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El crimen

Cardozo fue detenido en diciembre de ese año en un barrio de la zona sudeste de la capital salteña, donde se refugiaba, en el marco de la investigación encarada por el fiscal Penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Pablo Paz.

Con la colaboración de la División Homicidios de la Policía, comenzaron las tareas tendientes a determinar cuáles fueron sus últimos movimientos y comunicaciones.

La pesquisa estableció que la víctima mantenía contacto con una persona en Salta, lo que permitió llegar al presunto homicida, quien ya tenía antecedentes por delitos contra la propiedad y violencia de género.

Durante la investigación, se pudo demostrar que Cardozo, un chaqueño que residía en el barrio La Paz, de Salta Capital, y que decía ser ingeniero, aunque era topógrafo, conoció a la víctima en Río Gallegos, donde establecieron una relación de amistad y confianza.

La aparición del imputado al volante de un auto cero kilómetro y la ostentación de dinero fueron los datos fundamentales que llevaron a los investigadores a sospechar de Cardozo, quien había salido de la cárcel un tiempo antes de la muerte del sindicalista.

Al investigar su nombre en Santa Cruz, los policías pudieron determinar que también había trabajado en Austral Construcciones SA, donde se hizo pasar como ingeniero vial, e incluso fue jefe de Ríos.

Al poco tiempo, Cardozo fue despedido en el marco de una serie de robos ocurridos dentro de la empresa, en tanto que Ríos arregló su salida de la firma en los primeros meses del año pasado, por lo que recibió 113.000 pesos.

Al conocer este dato, el acusado convenció a Ríos de visitar Salta, hasta donde llegó y se hospedó en un hotel de la zona de la terminal de ómnibus para dirigirse luego al dique Cabra Corral, donde fue asesinado.

Cardozo se apoderó del auto de la víctima, marca Renault Stepway, y del dinero, y para deshacerse de algunos elementos que lo comprometían, enterró en la finca Potrero de Uriburu una bolsa con documentos de la víctima, entre los cuales había recibos de sueldos y papeles relacionados al vínculo laboral de la víctima con Austral Construcciones SA, que luego fueron hallados por los investigadores.