El jueves docentes protestar

El jueves docentes protestaron por falta de aulas

RÍO GALLEGOS.- Desde el 20 de septiembre que el edificio del Nacional se encuentra sin calefacción, luego que el medidor fuera retirado por Camuzzi. Pese a los días que pasaron, solo una parte del alumnado fue re ubicada hasta «nuevo aviso» por escuelas de toda la ciudad  en tanto que aún hay cursos sin clases.

Las tres instituciones educativas que funcionan en el edificio que esta sobre la costanera vieron afectadas sus tareas, perdieron días de clases y ahora ven complejizado aún mas sus días, ya que deben trasladarse a otros sectores de la ciudad. Los docentes especiales ahora solo tienen 10 minutos de recreo para llegar de una escuela a la otra y les puedo ocurrir llegar a la escuela designada y que la aulas no estén en condiciones.

Esta situación ocurrió el viernes pasado cuando los alumnos  de 5, 6 y 7 grado  de la Escuela Provincial Primaria 71 llegaron a las aulas asignadas en la EPP 63 pero debieron regresar a su casa, sin clases porque las aulas no estaban en condiciones de limpieza.

Hoy la dirección de la escuela primaria informó a su personal que hasta «nuevo aviso» las clases se repartirían así: 1º, 2º y 3º A, B y C tendrán clases en la EPP63, 4º y 5º AByC en la EPP Nº1, 6º AByC en la EPP 47, y 7º A,B y C en la EPP 10.

Por su parte, el terciario que funciona en el Guatemala fue distribuido entre las escuelas EPP1 y la 70.

Secundario 23 República de Guatemala, casi sin clases

Ayer el gobierno provincial informó que el 5º año del Secundario 23 tendría clases en el INSET ubicado frente a casa de gobierno en Alcorta 280, pero no informó que de 1º a 4º no tenían aulas designadas en ningún establecimiento.

 

Los docentes de la escuela elevaron una nota al rector y por su intermedio a las autoridades que corresponda exigiendo que «en el término de una semana se cumpla con la reparación de la calefacción a los efectos de retornar a nuestro establecimiento toda vez que esta situación nos produce un grave perjuicio, a los alumnos, padres y docentes».

En la nota recuerdan que la calefacción falta desde el 20 de septiembre, que el 22 fue retirado el medidor de gas, que la situación generó una reestructuración de todo el plantel docente y de alumnos para el dictado de clases, y que el viernes 29 el supervisor Juan Carlos Quintero verbalmente expresó que los arreglos se concretarían en una semana.

El gremio

Por su parte, la Adosac culpó al Consejo Provincial de Educación de toda la situación que ocurre en una de las escuelas mas concurridas de Río Gallegos. «La falta de previsibilidad, la inoperancia y la desinversión en materia edilicia conllevan a situaciones de desconcierto y colapso institucional. Una vez más el abanico de desmanejo, por parte del CPE, golpea en la dinámica laboral y pedagógica de otro Establecimiento Educativo».

El gremio consideró que las autoridades del Consejo decidieron, «de un modo improvisado y, por ende, irresponsable desgranar a la comunidad educativa y distribuirla por diferentes establecimientos de la localidad sin considerar las consecuencias o perjuicios que generarían. Por un lado, en la dinámica laboral de Docentes y Auxiliares de la Educación, por otro, en el proceso de aprendizaje y, por último, en el día a día de cientos de familias riogalleguenses».

Y señalan que con la medida no se respeta  el C.C.T. de los Auxiliares de la Educación, tampoco los horarios de trabajo de los docentes y directivos que deben trasladarse por diferentes instituciones de la ciudad y agregan «ni el descalabro en la cotidianidad de las escuelas receptoras y la alteración en la vida cotidiana de las familias que deben resolver el traslado de sus hijos a instituciones muy alejadas de su domicilio».

El gremio consideró que «las autoridades del Consejo han sido incapaces de llevar adelante un relevamiento exhaustivo del estado edilicio de las diferentes Escuelas y Colegios de la Provincia de Santa Cruz y planificar un plan de contingencia serio al fin de generar el menor impacto al interior de las comunidades educativas afectadas». En tanto que agregan que «las intervenciones son tomadas unilateralmente y carecen de sentido común. Dejando en evidencia, con claridad meridiana, el desprecio hacia la Escuela Pública. Les importa muy poco la calidad educativa, las condiciones en la que deben aprender miles de alumnos santacruceños, la situación laboral de cientos y cientos de trabajadores de la Educación».