La Argentina es el país de América Latina con mayor cantidad de nuevos casos de VIH por año. Cada 365 días, 6.500 personas reciben la noticia de que son portadoras del virus. Y de ellas, el 30% llega al diagnóstico de manera tardía, según cifras del Boletín Integrado de Vigilancia Epidemiológica.

El 98% de las personas que contrajo VIH en el 2017 se infectó mediante relaciones sexuales sin protección de un preservativo, según informó la Secretaría de Salud de la Nación. Y 2 de cada 10 diagnósticos se dio en menores de 25 años.

Leandro Cahn, director ejecutivo de la Fundación Huésped, afirma que la Argentina tiene una «epidemia estable de VIH y hace falta prevención primaria y secundaria».

«Estamos fallando en la prevención y en la retención de los pacientes en el tratamiento. Se necesitan políticas públicas para prevenir contagios y que combatan la discriminación de los infectados. Hay que disminuir el estigma y la discriminación, también sirve para que más gente se haga el test», dice Cahn.

Su campaña para que más gente se haga el test de HIV se explica porque el 30 % de los infectados en la Argentina desconocen su condición.

«Nadie debería infectarse de HIV por no poder comprar preservativo», dice Cahn.

Es que “el preservativo es el único método que, usado correctamente en todas las relaciones sexuales (anales, vaginales, orales), previene las infecciones como VIH, sífilis o gonorrea, entre otras», tal como especifica la Dirección de Sida, Enfermedades de Transmisión Sexual, Hepatitis y Tuberculosis.

En la Argentina, los preservativos se entregan sin costo en hospitales, centros de salud y otras instituciones que entregan los insumos del programa nacional para prevenir las enfermedades de transmisión sexual. De hecho, la Secretaría de Salud lanzó un mapa virtual para consultar dónde se pueden retirar los preservativos gratis.

Que las tasas de contagio de HIV no desciendan demuestra que el acceso gratuito a los preservativos no es suficiente. Es necesario comunicar y difundir la importancia de usar preservativo.

«Todos los indicadores muestran una tendencia ascendente de las infecciones de transmisión sexual (ITS), tanto en población general como en embarazadas y congénitos», anuncia el último informe epidemiológico anual.

 

Fuente: La versión original de esta investigación está disponible en www.investigacionesfopea.com/saludargentina. Este trabajo fue realizado por Víctor Ingrassia y equipo para el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos.