por Sebastián Tresguerres

Alicia anduvo por Buenos Aires haciendo lo que muchos kirchneristas le criticaban hace un tiempo a Costa: rondando por canales nacionales de televisión. Estuvo en C5N y en Crónica TV. Los ejes discursivos de las entrevistas fueron: quejarse de la herencia provincial recibida, señalar al radicalismo por criticar la ley de lemas pero “utilizarla”, y hacer una valorización del pionerismo santacruceño y la familia.

Ahora pensemos. ¿Cristina fue buena cuando Santa Cruz estaba mala y Macri es malo cuando Santa Cruz se está ordenando y poniendo buena? ¿What´s that? Peralta debería seguir siendo el exclusivo eslabón perdido pero necesario de este silogismo. Es hipócrita echarle toda la culpa a Peralta de cómo se recibió la provincia, pero menos lógico es echarle la culpa a Macri de que Santa Cruz… esté bien.

En cuanto a la ley de lemas, es muy escuchada esa crítica falaz: si te quejás de la ley de lemas, no podés presentar sublemas porque serías incoherente. Pero pensar así es pretender no sólo que las mayorías pueden hacer lo que se les dé la gana (imponer una ley mala como es la de lemas) sino que, además, las minorías tienen que auto-invisibilizarse. A la oposición no sólo hay que dejarla tendida a golpes en el piso, además no hay que dejarla que se ponga curitas.

Pongamos un ejemplo extrapolado a otra situación para ver si así se ve más claramente la falacia:
“Si sos legislador y votaste a favor un proyecto de ley tendiente a subirle los impuestos a las bebidas alcohólicas pero al final la ley no salió aprobada, entonces no podés comprar nunca más vino ni cervezas, porque siguen con impuestos bajos y estarías siendo incoherente.”

Es notable cómo en las entrevistas y también en discursos como el de apertura de sesiones legislativas, Alicia destaca reiteradamente dos temas o principios rectores: la familia y los pioneros patagónicos.

El «pionerismo» toma la figura de un “mito”. Ser pionero patagónico, o mejor dicho haberlo sido, implica una oportunidad de temporalidad específica. Un ciudadano nuevo, un ciudadano joven o recién llegado a la provincia, ya no puede ser pionero. El círculo de los pioneros patagónicos ya está conformado y cerrado, con un statu quo inamovible. Sólo cabe recurrir a ellos. Pioneros y sus hijos nycs son la base de sustentación de esa moralidad propuesta. ¿O acaso no fue Néstor un verdadero nyc, descendiente de pioneros, comandando hasta la victoria a toda una manga de no pioneros cuyo mérito principal fue dejarse conducir por un patagónico de temple forjado por el viento?

También acude mucho a la tradicional concepción de «familia», y lo hace con buenas intensiones pero con una tendencia parecida a la que Cristina utilizó al criticar a María Eugenia Vidal por estar separada. Cabe preguntarnos qué lugar tienen las familias santacruceñas disfuncionales, las separadas por la necesidad de migrar, las de padres divorciados, o las destruidas por la violencia o el consumo, que son tan habituales hoy en día. Si se cree que a esas familias habría que ayudarlas a reconstruirse, pues habría que decirlo mucho más explícitamente.

El resto del Frente

El discurso principal de Belloni se centra en dos ejes: achicamiento del Estado y aumento de la actividad privada. Viene a ser un discurso liberal en cuanto a lo económico, consistente en replicar en toda la provincia de Santa Cruz el modelo de El Calafate. Cabe preguntarse cómo va a hacer para distribuir el glaciar Perito Moreno a toda la provincia para replicar dicho modelo si sale elegido gobernador, ya que sin el glaciar, El Calafate-Harvard sería una ciudad casi tan La Matanza como las otras ciudades de Santa Cruz.

Ahora vayamos brevemente a Vidal, utilizando el puente que lo une a Belloni: el discurrir de grandes cantidades de camionetas cuatro por cuatro que recorren nuestras ciudades con sus carteles y leyendas.

En tiempos de feminismo y de ampliación de los derechos de las mujeres, esas enormes camionetas patriarcales, de bulto grande, que uno imagina repletas de olor a bolas, tienen muy poca sororidad a pesar de ser (las camionetas) de género femenino. Yo a Belloni no sabría a esta altura qué recomendarle al respecto, pero a Vidal le doy la idea de que ya que Harasic es su candidato a vice, le manguee un par de Citröens y los pinte medio rosaditos con sus leyendas, para así atender aunque sea simbólicamente al costado femenino de la provincia. Creo que ni siquiera estoy siendo sarcástico, ¡la idea es buena!

Vidal tiene cosas buenas, como ser una juventud representada por él mismo (no como esos viejos políticos que necesitan comprar juventudes para representarlas). Él no tiene que quemarse las pestañas como Belloni exprimiéndole giros al lenguaje para decir que es nuevo a pesar de ser viejo, que políticamente hablando es viejo sólo en la jurisdicción de Calafate pero a nivel provincia es un pibe.
Y otra cosa buena que tiene Vidal es que hace obras concretas, incluso antes de gobernar (¡imaginate si gobernara!).

El problema que le veo a hablar tan exclusivamente con acciones y obras es que si no detalla y publicita mucho más las posturas ideológicas de su partido, los ciudadanos van a tender a suponerlas, y lo primero que surge imaginar es que un partido de simiente sindical no clasista va a ser, ideológicamente, como suelen ser las ramas sindicales no clasistas: de derecha. Lo cual significa: más orden en las calles cueste lo que cueste, y más “orden” en las libertades públicas.

Basta imaginar qué pasaría si gobernara Vidal y los de la Uocra le cortan la calle y le prenden gomas frente a Casa de Gobierno. Se libraría una lucha épica, para alquilar balcones (con chalecos antibala por las dudas) y comer palomitas mientras se disfruta de una batalla no menos espectacular que las de Games of Thrones (sólo que sin minas rubias que manejan dragones y a cambio con gordos que manejan cómo arrojan fuego las cubiertas y las glock).

“Veredicto”

De todo lo “analizado”, surge que en el lema Frente de Todos se vislumbra un predominio de las ideas de tendencia conservadora y de derecha, al menos por ahora (siempre se puede cambiar si se necesita, por ejemplo hace poco lo anduvieron paseando y mostrando al más respetado ex dueño de prostíbulos de izquierda, Eugenio Zaffaroni, que aunque suene extraño ahora, fue denunciado en su momento por Juan Grabois, junto a la Alameda y con el apoyo de Bergoglio).

Y no se les ocurra pensar que por haber hecho este «análisis» del Frente con algunas críticas soy gorila: próximamente analizaré a los demócratas republicanos de Nueva Santa Cruz.