RIO GALLEGOS.- Organizado por el Equipo Diocesano de Pastoral Migratoria de la Diócesis de Río Gallegos,  se realizó el primer Encuentro Estudiantil contra la trata de personas en el Obispado esta ciudad, en el que participaron cuatro colegios de Santa Cruz. El evento realizado entre el 31 de octubre y 1 de noviembre fue el cierre del programa «Se trata de Nosotros. No a la trata de Personas» .

El Programa es una iniciativa de la Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes de la CEA, auspiciada por AMU (Acción por un Mundo Unido), que a nivel local coordinó y animó el Equipo Diocesano de Pastoral Migratoria. Por este motivo contó con la presencia y acompañamiento de Monseñor Hugo Salaberry, Presidente de la Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes, de Marcela Villares coordinadora del área de Trata de la Persona de CEMI  y del P. Obispo Jorge García Cuerva de la Diócesis de Río Gallegos.

Las escuelas particpantes fueron: Secundario Provincial N° 41 “Osvaldo Bayer”, y Escuela Laboral Domingo Savio, ambas de Río Gallegos, el Centro educativo Joven Labrador, El Calafate y el Secundario Provincial N° 8 “Naciones Unidas”, Pto.Santa Cruz.

Dicho programa contó de tres etapas: la primera de ellas fue la capacitación de los docentes, que se llevó a cabo en los meses de abril y mayo, luego las Instituciones educativa abordaron la temática con los alumnos mediante un Proyecto educativo transversal, culminando con el Encuentro Juvenil Estudiantil contra la Trata de Personas.

Durante los dos días que se desarrolló el Encuentro consistió de cuatro momentos:  En el primero los alumnos y alumnas de cada comunidad educativa presentaron los proyectos; contaron sus experiencias y la forma de abordar la temática mediante imágenes y otros soportes digitales; luego presentaron los cortos publicitarios, spots radiales de prevención y concientización; en un tercer momento consensuaron un boceto de mural que sería pintado al día siguiente en uno de los paredones del obispado, en tanto que para completar la actividad pintaron el mural.

La actividad lo hicieron al sonar de la murga del “Hogar de Cristo”, mientras que otro grupo de jóvenes acompañado por docentes se desplazaron a las esquinas céntricas de la ciudad invitando a las personas que transitaban por la calle de la ciudad, a fotografiarse con el cartel de NO a la trata junto a tres grandes zancos, mientras otros jóvenes pintaban remeras con esténciles de la lucha contra la trata de personas.

Estas actividades callejeras irrumpieron la calma de la mañana causando curiosidad, le dieron colorido a las calles céntricas de la ciudad.

El programa tuvo como objetivo incentivar la creación de ámbitos de prevención, sensibilización y concientización acerca del delito de la trata de Personas, tendientes a crear conciencia en la comunidad acerca de esta problemática naturalizada en la sociedad santacruceña.

Fortalecer el trabajo en equipo sobre la temática; para potenciar acciones y experiencias a través de la socialización de prácticas, brindándole así herramientas pedagógicas y metodologías para el trabajo en red; que permita el abordaje integral de la problemática.

Corto realizado por alumnos del Taller de Cine de la Escuela Laboral Domingo Savio

Las integrantes de la Pastoral Migratoria agradecieron a las comunidades educativas intervinientes, al compromiso de los directivos y docentes que va más allá de los horarios de clase y destacaron el esfuerzo que realizaron para poder participar del encuentro ya que muchos de ellos viajaron 700 km y lo hicieron extensivo a todos los que colaboraron para que todo pudiera desarrollarse de acuerdo a lo planificado.

Además manifestaron que “como iglesia Diocesana de Río Gallegos, ratificamos nuestro compromiso en la defensa de la dignidad de la persona humana” a la vez que agregaron “nos sigue conmoviendo, la alta tolerancia social y la naturalización del sistema prostibulario en nuestra Diócesis y que, para justificarla, suele vinculárselo con lo cultural”. Y sostuvieron: “es necesario erradicar los factores estructurales de vulnerabilidad porque éstos constituyen el caldo de cultivo de la trata, tales como la desigualdad, la violencia de género y la cosificación de las personas”, y consideraron «urge promover el respeto a la dignidad de todas las personas, en particular de los sectores más desprotegidos y garantizar el respeto auténtico y duradero a sus derechos humanos”.

“El Papa Francisco nos desafía a comprometernos a trabajar en la temática cuando expresa ‘La trata de seres humanos es un azote, un crimen contra toda la humanidad. Ha llegado el momento de aunar las fuerzas y de trabajar juntos para liberar a las víctimas de este delito y para desarraigar este crimen que nos atañe a todos, desde las familias a toda la comunidad mundial'», manifestaron los integrantes de la Pastoral Migratoria.-