EL CALAFATE.- Los reiterados cortes en el suministro de agua que afectaron a la ciudad en las últimas dos semanas, además de la crisis que genera tanto en los hogares familiares como en hoteles y restaurantes que atienden al turismo, abrieron el debate sobre las causas que provocan la interrupción del servicio por roturas en el acueducto inaugurado hace nueve años.

«Cómo le explicamos a un turista que programó su viaje hace un año y que va a pernoctar tres días en El Calafate, que va a estar sin agua más de 24 horas», se preguntan desde Encuentro Ciudadano que pide a Servicios Públicos que dé respuestas al problema. 

El partido Encuentro Ciudadano se refirió a la situación de la provisión de Agua en El Calafate, que se vio dificultada tras los cortes sucedidos en el último mes debido a la rotura del acueducto que abastece a la ciudad.

Desde el espacio manifestaron que los desperfectos ocurridos en la planta potabilzadora,  que afectaron el abastecimiento a los más de 20 mil habitantes de la villa turística, “son una muestra más de la falta de previsión y de la falta de control en las obras públicas provinciales sospechadas de corrupción”.

El acueducto capta agua del Lago Argentino y distribuye 1.600 metros cúbicos por hora, a través de 20 kilómetros de cañería. Tiene una capacidad de almacenamiento de 11 millones de litros en cisternas.

El presupuesto inicial fue de 39 millones de pesos, pero esa cifra se multiplicó al final de la obra. Desde la legislatura la UCR impulsó un pedido de informes cuestionando el  costo y los plazos de conclusión de la obra.  

Según denunció oportunamente el legislador Omar Hallar, fue el  entonces presidente de Servicios Públicos Sociedad del Estado, Julián Osorio, quien comunicó que las obras estarían totalmente concluidas en marzo de 2010, y que el costo sería de unos 120 millones de pesos. «Es decir, el triple del presupuesto oficial y el doble del plazo de ejecución», afirmó Hallar.

Precisaron que las permanentes roturas del acueducto se deben a la falta de calidad de los materiales con los que se confeccionó, y a la ausencia del Estado en el seguimiento y certificación de la obra. 

También indicaron que la falta de este servicio afecta, en un primer orden, a los hogares familiares, pero también al turismo. “Hay visitantes, sobretodo aquellos que vienen del exterior,  que programan sus vacaciones durante meses y luego no pueden hallar una explicación a un déficit de algo tan elemental como es la provisión de agua potable”, cuestionaron.

“Pedimos públicamente al Gobierno provincial que piense en las futuras generaciones,  y dé respuestas concretas a la comunidad”, enfatizaron y apuntaron a Servicios Públicos como el ente responsable «de hallar una solución inmediata para que no vuelvan a repetirse estos hechos».