EL CALAFATE. El cuerpo de Jesica Minaglia, la docente que fue hallada muerta en su casa el miércoles pasado, presentaba «varios golpes» en la cabeza, de este modo se confirma que fue asesinada y se descartan hipótesis de suicidio o accidente. Pablo Núñez, su expareja, continúa detenido.

Jésica Minaglia, la docente de 30 años recibió «varios golpes en la cabeza», según resultó de la autopsia realizada en Río Gallegos, lo que confirma la hipótesis del asesinato.

Desde que la docente fue hallada muerta en medio de un charco de sangre, circuló la versión de que la joven presentaba «una contusión en la cabeza», producto de un golpe que habría sido propinado con un elemento contundente que hasta el momento no se halló en la escena del crimen.

La jueza de Puerto Santa Cruz, Noelia Ursino, a cargo de la instrucción, caratuló la causa como presunto femicidio y tomó personalmente las declaraciones testimoniales de un caso que en solo cinco días acumula más de dos cuerpos, según publció hoy el diario La Nación.

Fuentes judiciales confirmaron a ese medio que se aplicó al caso el protocolo previsto para los femicidios, y que la hipótesis de un eventual suicidio quedó totalmente descartada.

Núñez, expareja de Jesica, continúa detenido desde el miércoles pasado, fue llamado a indagatoria, pero se negó a declarar.  Núñez es cabo 1° de la Policía de Santa Cruz, y le fue secuestrada el arma reglamentaria.

En las últimas horas se ejecutaron múltiples medidas probatorias que incluyeron la utilización de canes rastreadores, que siguieron las huellas de sangre encontradas en el lugar, dentro y fuera de la vivienda, escenario del crimen.

Nélida González, madre de Jesica, fue quien la halló muerta en su domicilio a las 13 horas del miércoles 15 de abril, cuando se dirigió hasta su casa porque no respondía los mensajes enviados a su celular.

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«Toqué el picaporte y la puerta se abrió 10 centímetros. Sentí que chocaba contra algo y por la hendija vi su mano extendida, bañada en sangre, y el pelo que colgaba sobre un sillón, que es bien blanco, pero estaba todo rojo», relató al diario LA NACION, la madre de la víctima.

Minutos antes, Pablo Núñez,  había llamado por teléfono a Nélida para decirle que su hija no respondía sus llamadas y que él debía llevarle a su casa al hijo que tenían en común.

La pareja se había separado recientemente, según detalló la familia.

Fuente: Diario La Nación

Ella fue hasta la casa de su hija. Al bajar del auto vio las luces de la casa encendida -inexplicable, en pleno mediodía-, escuchó ladrar fuerte a la caniche toy de Jésica y oía las voces que salían de la transmisión de TV, pues el aparato estaba encendido. La llave estaba colocada del lado de adentro. Al intentar abrir se encontró con el horror.

«Corrí al auto de mi hijo y le grité ‘¡Jésica está muerta, llamá a la policía!'», recuerda hoy. El patrullero de la policía llegó a los pocos minutos. También lo hizo Núñez. Él intentó entrar, pero sus compañeros lo retuvieron. Minutos después lo llevaron detenido.

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Jésica MinagliaJésica Minaglia

La autopsia, realizada el jueves en Río Gallegos por el médico forense de la Justicia, dio como resultado que la muerte se produjo por traumatismo encefalocraneano. Según fuentes con acceso a la causa, la maestra sufrió más de un golpe en la cabeza. La jueza tiene ahora 10 días para resolver la situación procesal de Núñez, que permanece detenido en una comisaría de la ciudad.

Fuentes judiciales aseguraron a LA NACION que la causa se lleva adelante con absoluta dedicación y control, más aun porque un policía está involucrado como sospechoso de un crimen aberrante. Tras la muerte de Minaglia llegaron a Piedrabuena dos hermanos de la joven que viven en General Acha, La Pampa. Uno de ellos es policía y en las próximas horas se presentará como querellante en la causa.

La familia Minaglia expresó que está confiada en la investigación; lanzaron una campaña para que se sumen testigos que puedan brindar información sobre lo ocurrido en las últimas horas que Jésica estuvo con vida y acompañan cada acción que se genera para pedir justicia por la maestra.

A la campaña de grupos feministas locales se sumó el gremio docente -que aportó el abogado para la familia-, en tanto que circulan videos con mensajes de personalidades públicas en los que se pide justicia por Jésica, con el fin de ayudar a visibilizar al primer femicidio durante la cuarentena en Santa Cruz.