RÍO GALLEGOS.- El diputado, Daniel Roquel, cuestionó la actitud del oficialismo que rechazó el pedido de reducir salarios de los funcionarios: «prefieren aumentarse los sueldos, mientras hay gente que no tiene para comer», señaló, en referencia a los intendentes acusados de incrementar sus salarios en medio de la crisis social y económica por el coronavirus. 

El diputado, Daniel Roquel, propuso ante el Comité de Emergencia creado  para atender las consecuencias de la crisis sanitaria, social y económica causada pro la pandemia del coronavirus COVID 19, que los funcionarios y políticos, que ocupen cargos en estamentos provinciales y municiaples, ya sean  electivos o designados, reduzcan sus salarios para ahorrar dinero que luego se destine a ayudar a los sectores más vulnerables.  

«En las últimas horas se dio a conocer la noticia de que el Comité de Emergencia rechazó la iniciativa», señaló el legislador, y se mostró sorprendido ya que «en ninguna de las reuniones del COE el ministro Ignacio Perincioli desestimó esta iniciativa», aseguró Roquel. 

Adelantó que, «Al no haber respuesta, en la próxima sesión presentaré un proyecto de Ley poniendo un tope salarial para todos los funcionarios de los poderes de Santa Cruz», dijo. 

«Los que no quieren colaborar son miserables, y no entienden la gravedad de la situación», afirmó Roquel. 

Criticó el mensaje contradictorio de quienes, «Nos dicen ´la patria es el otro´ y cuando tienen que colaborar eligen mirar para otro lado, aumentarse los sueldos a escondidas y mentir», enfatizó el legislador.

Intendentes acusados de aumentarse los sueldos

En las úlitmas dos semanas  tres intendentes fueron denunciados por promover incrementos de sus salarios y de sus secretarios de gabinete.

Fernando Cotillo, de Caleta Olivia; Fernando Españón, de Río Turbio, y Pablo Grasso de Río Gallegos. 

A pesar de las denuncias públicas contra los tres jefes comunales, y de pedidos de informes como en el caso de Pablo Grasso, ninguno de los tres jefes comunales desmintió la información. 

«Es una vergüenza, no entienden la gravedad de la situación. Prefieren quedarse cómodos con sus altos aumentos de salarios,  mientras hay gente que no tiene para comer y vecinos que hace 20 días no tienen ingresos y no tienen con que pagarle el sueldo a sus empleados», cuesionó Daniel Roquel.