SANTA CRUZ.- El Papa Francisco decretó la dimisión por pena del sacerdote Daniel Omar Acevedo de la Diócesis de Río Gallegos, quien está denunciado por abuso. Así lo informó el obispo monseñor, Jorge García Cuerva, «ya me comuniqué con él y con los denunciantes», señaló en un comunicado difundido por el Consejo Pastoral para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables de la Conferencia Episcopal Argentina.

El decreto implica la pérdida de los derechos propios del estado clerical. Se lo ha dispensado de sus obligaciones sacerdotales y el celibato, y queda excluído del ejercicio del orden sagrado. Esta decisión es suprema e inapelable.

“Por mi parte, ya me comuniqué con él y con los denunciantes para comunicarles la decisión del Santo Padre”, explicó monseñor García Cuerva en el comunicado dado a conocer en las últimas horas.

El caso

La decisión ahora inapelable inició su recorrido en octubre de 2018 cuando el obispo Miguel D’Annibale firmó la expulsión del estado clerical luego que el ahora exsacerdote fuera encontrado culpable de los hechos denunciados en un proceso administrativo penal.

Pero esa medida nunca quedó firme hasta ahora, aún estaba pendiente de confirmación de parte de la instancia máxima dentro de la Iglesia Católica. A Acevedo lo investigaban por un caso de presunto abuso sexual y dos denuncias más de la misma índole.

Daniel Omar Acevedo, desarrollaba su ministerio en la Parroquia Juan José Obrero de Río Gallegos cuando fue separado de la función a raíz de una denuncia por presunto abuso sexual que formalizó en Ushuaia un joven de 23 años, el 13 de noviembre de 2016, pero aún resta que la justicia ordinaria resuelva su situación.

El denunciante se presentó en la Comisaría de Minoridad y Familia de la capital fueguina y expuso que cuando tenía 15 años, el cura acudió unas vacaciones a su casa natal en la ciudad de Resistencia, Chaco, e intentó abusar de él. Dijo que dos años después, cuando tenía 17 años, se repitió un hecho similar en el mismo sitio, y que al año siguiente el joven se mudó a Ushuaia donde volvió a ser contactado por Acevedo y se habría producido un tercer intento de abuso.

La causa judicial por este caso se tramitó en el Juzgado de Instrucción de Segunda nominación de Ushuaia, a cargo del juez Javier De Gamas Soler. Uno de los hechos el juez rechazó el requerimiento fiscal y lo cerró, en tanto que sobre los hechos ocurridos en Chaco, pero denunciados en Ushuaia, el juez se declaró incompetente para investigarlo y lo remitió a los tribunales de Resistencia.