RÍO TURBIO.- Situada estratégicamente en el cruce de la Ruta 40 y Complementaria  20, Julia Dufour es la puerta de entrada a la Cuenca Carbonídera, que recibe al visitante que viaja hasta Río Turbio o 28 de Noviembre, e incluso a quienes viajan hacia Chile. Allí la Dirección de Turismo  y la Ong Huellas Patagónicas impulsan la creación de una Reserva Natural Educativa. Foto portada: Fermín Vega.

Además de la belleza de sus montañas y quebradas, el Cañadón La Dorotea posee especies de flora y fauna únicas en la zona, que ahora buscan preservar y promocionar para los habitantes de la Cuenca y para los turistas que aman el contacto con la naturaleza.

Con este objetivo, la Dirección de Turismo y la ONG Huellas Patagónicas, entre otras instituciones, promueven el proyecto de Reserva Natural y Educativa, Cañadón La Dorotea, a 7 kms de Río Turbio a cuyo ejido pertenece, y a 4 kms de 28 de Noviembre. 

«Somos un lugar estratégico, es lo primero que ve la gente cuando llega a la Cuenca», cuenta la licenciada Romina Romero, Directora de Turismo de la comuna de Río Turbio.

«La idea del proyecto es visibilizar a Julia Dufour y potenciar a la comunidad», Romina Romero. 

La iniciativa está en un importante grado de avance no solo material, sino también administrativo. Vecinos que colaboran con el proyecto ya montaron un portal de ingreso y demarcaron el sendero para recorrer la Reserva, y un escultor nacido en el lugar diseñará un Cristo de aluminio reciclado de tres metros de altura.

Mientras tanto el expediente se encuentra en el Concejo Deliberante para su tratamiento y posterior aprobación municipal.

La Reserva está emplazada en la zona del Dique de Julia Dufour, que en 1994 sufrió un incendio de consecuencias devastadoras que arrasó con el bosque de lengas y ñires, y que nunca fue reforestado.

«El Dique se usaba para pastoreo de ganado, y con los años mucha gente lo eligió como lugar de esparcimiento, como acá no hay plazas, iba con los chicos a jugar allí», Romina Romero.