Bardos 2EL CALAFATE.- A las 18.10 hs la ex presidenta Cristina Fernández abandonó su Chalet de El Calafate rumbo al aeropuerto para trasladarse a Buenos Aires donde será indagada por el Juez Claudio Bonadío. Unos 300 militantes y simpatizantes se convocaron frente a la vivienda de Cristina en una manifestación de apoyo bajo la consigna, “Ella estuvo siempre, vos tenés que estar”, según reza el afiche que circuló por las redes sociales. Expresiones de euforia y cariño partieron desde las personas reunidas en las adyacencias del Chalet de Cristina, hasta que un reducido grupo de militantes de La Cámpora comenzó a insultar a los periodistas nacionales, particularmente al los integrantes del equipo enviado por el Canal TN. Los insultos cambiaron de tono y generaron un clima hostil para el trabajo de la prensa en la puerta de la casa de la ex presidenta. En un momento, un grupito con una bandera argentina taparon la cámara para impedir que filmen, el revuelo fue creciendo. Un hombre bajo de 30 años, de ojos claros, cara regordeta y buzo verde esmeralda tapó la cámara de esta cronista cuando estaba registrando los incidentes al grito de «No filmes, no filmes». Tanto del lado de la prensa como de los perturbados manifestantes se intentó calmar los ánimos. En un momento, el ex titular del Anses, Leonardo Mardones le decía a la gente que insultaba a la prensa «No respondan a las provocaciones, que esto es lo que quieren lograr». Nunca hubo provocaciones de parte de la prensa, en especial del equipo de TN, que fue quien recibía los peores insultos y empujones. A minutos que Cristina Kirchner se retire, el diputado provincial de La Cámpora, Matías Bezzi convenció a sus seguidores a retirarse de la puerta de entrada y espera a la presidenta unos metros mas adelante. Cuando finalmente el Renault Fluence color champagne salió con la presidenta a bordo, como parte de la improvisada seguridad, los militantes realizaron un insólito cordón para detener una avalancha generada por ellos mismos, sobre el auto de la expresidenta. Y durante unos metros, el auto avanzaba a duras penas, hasta una moto estacionada en el cordón de la vereda, terminó en el piso arrastrada por el amontonamiento de gente. En este momento, el camarógrafo de TN sobre quien se había focalizado el inesperado enojo, terminó en piso y recibió puntapiés de la gente del grupito de  militantes que nunca bajaron el nivel de agresión. Afortunadamente el trabajador de televisión no sufrió consecuencias graves. La ex mandataria en ningún momento detuvo la marcha del vehículo, sentada en el asiento delantero saludaba a los simpatizantes, hasta que logró franquear el paso y poner rumbo hacia el aeropuerto acompañada por los manifestantes en caravana de autos. En el aeropuerto la esperaba para despedirla el Intendente, Javier Belloni. Una vez en el aeropuerto, la presidenta siguió recibiendo el saludo de sus simpatizantes, embarcó rápidamente a primer piso y desde la sala de embarqué siguió saludando con la mano. Viajaba con sus dos secretarios, uno de ellos, le llevaba su mascota.