A la izquierda la vivienda

A la izquierda la vivienda de calle 9 de julio en Río Gallegos, a la derecha la casa en el Tigre

A la familia López Díaz se le escapó un detalle, o no. El juez federal Daniel Rafecas detectó que la fachada de contrafrente de la casa de Dique Luján, en Tigre, «resultó ser a imagen y semejanza de la vivienda que los López poseen en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, según directivas que María Amalia Díaz le dio al arquitecto encargado del diseño de la obra, Federico Curcio», por lo que el magistrado procesó a María Amalia Díaz, esposa del ez Secretario de Obras Públicas de la Nación. Al fundar su decisión, el juez dio por probado que la esposa de López «participó activamente en la incorporación del inmueble al patrimonio» de su marido, desde que ambos vivieron en el lugar a partir del 2011 «a sabiendas de que los recursos destinados al efecto eran injustificables a partir del salario de su esposo y del patrimonio familiar previo». La casa de Río Gallegos, ubicada en el cotizado Barrio Jardín, a pocas cuadras de la vivienda de la ex presidenta Cristina Fernández, fue allanada en julio por la fiscal de la causa, Alejandra Rodríguez,  para saber si en la vivienda  la familia López ocultaba dinero.   «El verdadero dueño de la misma sería desde un comienzo» López, quien «dio innumerables muestras de actuar siempre como ‘propietario’ y no como ‘inquilino'», según consta en el fallo, difundido por el Centro de Información Judicial. Entre estas evidencias, Rafecas citó el hecho de «encargar y mandar a construir un nuevo cuarto para destinarlo a gimnasio, a un costado de la vivienda», controlar el progreso de toda la obra de remodelación del lugar, «desde la demolición del casco anterior a la terminación final». Todo el proceso duró al menos dos años y, «en definitiva, la vivienda terminada, fue diseñada y construida conforme a sus deseos», concluyó el magistrado en alusión al matrimonio. En su resolución de hoy, Rafecas le amplió el procesamiento a López y fijó su embargo en 220 millones de pesos al dar por probado que la casa de Dique Luján, valuada en unos 700 mil dólares, es de su propiedad pese a que figuraba como inquilino. López ya estaba procesado con prisión preventiva por los bolsos y la valija con casi 9 millones de dólares y relojes de alto valor, entre ellos un Rolex valuado en casi 13 mil dólares, que intentó esconder en el monasterio de General Rodríguez la madrugada del 14 de junio pasado, cuando quedó preso. Ese procesamiento se encuentra firme, dado que no fue apelado por la defensa del ex funcionario, representada por los abogados Diego Sánchez y Fernando García. En tanto, el nuevo procesamiento fue dispuesto cuando aún el magistrado a cargo de la causa aguarda una ampliación de la declaración de López para intentar ahondar en qué quiso decir cuando, en su indagatoria del 11 de agosto último, dijo que el dinero que procuraba esconder provenía de «la política». En esa oportunidad, cuando fue consultado al respecto por Rafecas, el detenido José López se negó a dar precisiones y prometió ampliar su indagatoria cuando estuviera -según dijo- «más fortalecido física y psíquicamente». En tanto, en declaraciones que formuló a la prensa en las últimas semanas, el juez Rafecas, quien instruye este expediente por presunto enriquecimiento ilícito del ex funcionario, insistió en señalar que estima enviar esta causa a juicio oral y público «para fin de año». Fuente: Télam