PUERTO DESEADO.- Carlos Mendoza junto a su familia espera a su hermano menor, el teniente primero Fernando Ariel Mendoza, uno de los tripulantes del ARA San Juan, cuya búsqueda hoy tiene en vilo al país. Carlos y su esposa Marcela  Tagliapietra viven desde el 2003 en Puerto Deseado pero ahora están en  Mar del Plata junto a los demás familiares de los tripulantes que esperan con ansias novedades del submarino, según reconstruye el portal Deseado Noticias. “Nosotros nos enteramos por los medios de comunicación el jueves. Cuando llegamos aquí nos dijeron que el último contacto mantenido con la nave fue a las 07 de la mañana del miércoles” relata Tagliapietra y continúa “Nos dijeron que en su conversación informaron acerca de la avería de una batería de proa y que la misma provocó un incendio, pero que todo estaba normal. Solamente tuvieron que disminuir el ritmo de marcha por encontrarse solo con la batería de popa, pero que venían rumbo a Mar del Plata, luego de esa comunicación se cortó todo, incluso no se lo divisa por los radares” El lunes la familia Mendoza, oriundos de Entre Ríos,   colgaron frente a la base naval de Mar del Plata, una bandera argentina con un mensaje de fe y manos de niños estampadas con pintura fresca sobre el lienzo: «Fuerza, papá, tu familia te espera», ruegan sus hijos y, con ellos, padres, hermanos, esposa y otros parientes del teniente primero Fernando Ariel Mendoza. Su cuñada,  contó a Deseado Noticias que el vocero oficial informó las acciones que decidió tomar el Capitán de Navío a cargo de la tripulación. “Lo que nos contaron fue que había decididó emerger a superficie para cambiar y ventilar el oxigeno, pero debido a lo peligroso que se encontraba el mar, por el fuerte temporal, decidió volver a sumergir el submarino y navegar a 5 nudos pero a mayor profundidad. Navegando a esa velocidad se calculaba que para el lunes debería estar en el puerto de Mar del Plata”. Fernando Ariel Mendoza tiene 35 años de edad, está casado con Carolina y tienen dos hijos Uliano de 13 y Magalí de 10 años. Es el tercero al mando del submarino y es Jefe de máquinas. Fue parte de toda la reconstrucción del buque y está muy orgulloso del submarino y lo conoce mejor que nadie. Hace siete años que navega en él y 18 que forma parte de la Fuerza”. Así son los días de esta familia que conoce de la bravura del mar, Carlos es marinero de buques pesqueros. Sus padres, a quien acompaña ahora en Mar del Plata, residen en Concordia, Entre Ríos. Hilda, la mamá, enfrenta el chaparrón en ciernes para llegar a la casa de jefes de la base naval. «El submarino era como un hijo para él», dice en diálogo con La Nación, y recuerda que Fernando acompañó el mantenimiento de media vida que se hizo al ARA San Juan. Sobre sus horas en Mar del Plata comentan: “la Armada Argentina se está portando de mil maravilla, no solo en la contención con profesionales, sino también en la atención que recibimos de parte de ellos. Gracias a eso estamos esperanzados de que todo va a salir bien. La serenidad con que nos muestran y el gran esfuerzo que están haciendo para su rescate nos hace creer que esto pasará” concluye Marcela, que busca estar entera para acompañar a su cuñada Carolina y sus hijos y a sus suegros que desde el miércoles permanecen apostados en las puertas de la Base naval en Mar del Plata. FUENTES. DESEADO NOTICIAS // LA NACION