RÍO GALLEGOS.- El juez Francisco Marinkovic declaró inconstitucional la designación de Romina Gaitán como vocal del Tribunal de Cuentas, por falta de  «razonabilidad y transparencia», por su condición de esposa del ministro de gobierno. En tanto que también ordenó al Tribunal que se abstenga de tomarle el juramento a la funcionaria. El magistrado falló así sobre el amparo presentado por el dr Javier Stoessel, vocal por la minoría en el mismo tribunal, quien cuestionó que la candidata no podría tener independencia en su cargo de contralor del Estado, en el que su marido es el ministro de Gobierno. La funcionaria propuesta había denunciado que impidiéndole asumir ejercían «violencia de género». Asimismo dr Marinkovic multó a los responsables de la fiscalía de estado por expresiones calumniosas e impertinentes en sus escritos, luego que Fernando Tanarro y Andrea Askenazi Vera cuestionaran la «falta de templanza» del juez y se refierieron al juzgado de Marinkovic como la «Secretaría de Amparos contra el estado provincial». Los fiscales de Estado en apelación al fallo afirmaron sobre el juez  el desparpajo es tal que ya ni siquiera se molestan en barnizar sus decisiones con algún atisbo de seriedad». Tras la aprobación en la legislatura por la mayoría oficialista del pliego de Gaitán para ocupar la vocalía, el juez Marinkovic hizo lugar al amparo y dictó una cautelar pidiendo al Tribunal de Cuentas que suspenda la designación de Gaitán, «hasta que se resuelva la cuestión de fondo». La funcionaria propuesta se defendió acusando «violencia de género» La dra Gaitán, quien actualmente es sindica suplente en el Banco Santa Cruz, acusó al dr Stoessel de “impedir el normal desenvolvimiento de las instituciones democráticas que dice defender”, y planteó que con su accionar ejerce violencia de género “por traer a colación únicamente mi situación de estado civil, sin poder acreditar que tales hechos implican un impedimento para ejercer el cargo”. Agregó que con la cautelar dictada, fueron afectadas sus garantías constitucionales de «igualdad, tutela judicial efectiva y de trabajo, honor y crédito». El fallo que ratifica los fundamentos del amparo El jueves pasado se conoció el fallo de Marinkovich, declarando inconstitucional la designación de Romina Gaitán, dado que se violan las garantías de razonabilidad y transparencia, «ante la relación familiar que la une a un ministro del Poder que debe controlar». Asimismo ordenó al Tribunal que se abstenga de tomarle el correspondiente juramento. En uno de los párrafos de la sentencia del dr Marinkovic se lee:  “la designación de la Dra. Gaitán, no cubre las garantías que debe aportar el Estado en orden a la conformación de un órgano de control externo” y por ende “se ve comprometido el principio de razonabilidad (art. 28 de la CN). Cita el artículo 6 de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, a la que Argentina adhirió por la ley 26.097 y que tiene rango constitucional. Allí se establece que los órganos encargados de prevenir la corrupción, deben tener “la independencia necesaria” para que “puedan cumplir sus funciones de manera eficaz y sin ninguna influencia indebida”. Y agrega: “de ninguna manera parece que designar en un órgano de control externo a un familiar cercano de un alto funcionario ejecutivo, cumpla con los recaudos, recomendaciones y principios”, fundamenta el dr Marinkovich. Multas a Tanarro y Askenazi Vera  En la misma resolución el juez Marinkovich aplica una multa de 4.430 pesos al fiscal de Estado, Fernando Tanarro, y a la adjunta, Andrea Askenazi Vera, quienes en su apelación escribieron términos impertinentes y calumniosos contra el magistrado. Los abogados del estado señalaron «la falta de templanza del juez que hace resolver sus cuestionas personales y la de los justiciables de siempre», dijeron Tanarro y Askenazi Vera. Hacen referencia a que Marinkovich  «se mueve una vez más en razón de intereses políticos», y señalan que «La falta de fundamentos es alarmante», en relación a sus fallos: «Nos encontramos ante una resolución dictada a las apuradas», cuestionan. Con ironía se refieren al juzgado de Marinkovich como la «Secretaría de Amparos contra el estado provincial», y remarcan que «A esta altura de los acontecimientos el desparpajo es tal que ya ni siquiera se molestan en barnizar sus decisiones con agún atisbo de seriedad». Dicen que la resolución que frena la designación de Gaitán, «no es ni más ni menos que una decisión política arbitraria»….»Con la cual el juez se convierte una vez más en un instrumento político». En uno de los pasajes más pintorescos de sus críticas a Marinkovich, Tanarro y Askenazi Vera escribieron: «Nunca más sabio el consejo del Martín Fierro, ´hacete amigo del juez´». Sanciones por lenguaje irrespetuoso y violento  A raíz del «lenguaje indecoroso, desconsiderado, e impertinente utilizado en los distintos escritos que han suscripto”, dice el magistrado en su fallo, y “más allá de las graves insinuaciones o imputaciones que realizan tanto respecto de este magistrado como de los letrados intervinientes, el tema disciplinario se centra, fundamentalmente, en sancionar las formas alejadas de la buena praxis y no el contenido en sí de lo que parecen ser denuncias informales”. Considera «calumniosos» los dichos de los letrados, y recuerda que no es la primera vez que tanto Fernando Tanarro como Andrea Askenazi cometen estos excesos, y es lo que lo lleva a tomar la decisión de aplicar una sanción disciplinaria. Con estos argumentos el juez impuso al fiscal de Estado, Fernando Tanarro y su adjunta, Andrea Askenazi, una multa de 4.430 pesos a cada uno de ellos, equivalente a la mitad del salario mínimo vital y móvil. Al tiempo que advierte a los abogados de «abstenerse en un futuro de incurrir “en conductas irrespetuosas, calificaciones despectivas, o cualquier otro tipo de lenguaje excesivo o violento», ya que atenta contra los deberes de lealtad, probidad, y buena fe, y «a fin de mantener el buen orden y decoro del proceso”.