RÍO GALLEGOS.- El obispo de Río Gallegos, monseñor Miguel Angel ´Annibale, opinó que hay «cosas más profundas que atender» antes que hablar de los sueldos de los representantes de la iglesia. Es a raíz de la publicación de los sueldos de los obispos que costea el estado nacional. Reveló cuánto cobra y en qué utiliza el dinero, y se quejó de la inflación. Los curas no perciben ingresos. Luego de que el jefe de gabinete, Marcos Peña, ventilara los montos de los salarios que perciben los obispos que insumen130 millones de pesos del presupuesto nacional, monseñor D´Annibale aclaró que “en realidad no los denominamos sueldos sino asignaciones que nos otorga el Gobierno nacional y las mismas rigen desde hace muchos años”, y que en su caso percibe una suma cercana a los 47 mil pesos. Fue durante su visita a Caleta Olivia donde puso en funciones a dos párrocos, allí fue consultado por el diario El Patagónico sobre la polémica desatada a partir de la difusión de las partidas públicas para el mantenimiento de los jefes de la iglesia católica. “Recibimos este monto para gastos de las tareas que nos corresponde desarrollar y en mi caso particular lo destino a cuestiones del obispado”, indicó D´Annibale. El obispo de Santa Cruz, Tierra del Fuego, y Antártida, detalló que esas partidas las destina a “mantenimiento de la casa del obispado, alimentación, mantenimiento y traslado en la camioneta e incluso en pasajes aéreos ya que en varias ocasiones tengo que viajar a Buenos Aires y nosotros no tenemos pasajes oficiales», planteó. D´Annibale también esbozó una crítica directa al gobierno, «con la inflación que existe hoy, ese dinero apenas alcanza”, dijo, a tono con las críticas de la iglesia a la política económica de Macri. Indicó que “hay cosas más profundas en una sociedad que tenemos que atender y de las cuales no podemos distraernos, como ser los profundos problemas sociales como los que se registran en Santa Cruz”. “Yo creo que el gobierno que está de turno tiene que estar atento a los más necesitados, no olvidarse de ellos y a partir de allí resolver las problemáticas”, sentenció el obispo. Los sueldos de la discordia no llegan a los sacerdotes Durante el informe del ministro Peña a Diputados, el funcionario precisó que los obispos diocesanos perciben 46.800 pesos y los eméritos 40.950. Cabe consignar que dentro de la estructura eclesiástica son los únicos que tienen un ingreso garantizado mensual,  en tanto los sacerdote se financian con las ofrendas de los fieles o con alguna actividad extra como puede ser la de capellán o docente. «Hay curas que viven en las villas y subsisten gracias a la ayuda de la gente a la que paradójicamente ellos (los curas) asisten», señaló a Winfo Santa Cruz una fuente de la iglesia. La misma fuente reconoce que hay sacerdotes que no obstante no percibir un salario y vivir solo de la ofrenda de los fieles, ostentan un pasar económico que no se condice con su condición y función.