LA NACION.- La Casa Rosada usará los mecanismos del sistema republicano para avanzar en una medida que según el sector empresario podría destrabar inversiones por US$18.000 millones, pero al mismo tiempo genera resistencias de organizaciones sociales, de la oposición y dentro de la propia coalición de gobierno.

Macri iniciará la rueda de consultas luego de que el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, a cargo de Sergio Bergman , finalice el inventario de glaciares, algo que es inminente, según confirmaron a LA NACION fuentes al tanto de ese trabajo. La elección del cronograma responde a una lógica de sentido común. El Gobierno no quiere avanzar en discusiones sobre la futura aplicación la ley hasta que no cumpla del todo con lo que dice su texto, algo que ocurrirá cuando los glaciares estén contabilizados. De lo contrario, sería un blanco fácil para la crítica de sectores ambientalistas y la oposición crítica de la actividad minera. El Gobierno espera que la consulta a sus legisladores le permita evitar errores potenciales en el tratamiento de un tema polémico (algo que ya ocurrió en el pasado, por ejemplo, con la discusión por la reforma jubilatoria), dado que luego serán ellos quienes deberán dar la discusión en el Congreso para avanzar en reformas.
En noviembre del año pasado, Macri tuvo una reunión en la Casa Rosada con los referentes del sector minero. Estuvieron Eduardo Elsztain y Carlos Miguens, dos de los mayores empresarios del país, el titular de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), Marcelo Álvarez, los gremios, las provincias, funcionarios de Medio Ambiente y los ministros Juan José Aranguren (Energía y Minería) y Trabajo (Jorge Triaca). La socia política de Macri se enteró a través de LA NACION que el Presidente se había reunido con los mineros y casi de inmediato escribió en su cuenta de Twitter que se oponía taxativamente a un cambio en la ley. Macri envió a Aranguren para tranquilizar los ánimos de la diputada. Estuvo charlando con ella una hora y media en su chacra de Exaltación de La Cruz. El Presidente cree que le dio a la minería más de lo que esa industria le dio a su gobierno. Sucede que una de sus primeras decisiones tras el cambio de mando fue la eliminación de las retenciones a las exportaciones de ese sector, algo similar a lo que ocurrió con el campo. Pero si bien el agro respondió, la minería no lo hizo. En el encuentro de noviembre pasado, los empresarios le plantearon que parte de esa mala performance se debía a las inversiones potenciales frenadas por la incertidumbre que genera la ley. Los glaciares suelen resultar amenazantes para la política. En 2008, una ley de la diputada Marta Maffei chocó con el veto de la presidenta Cristina Kirchner, pero los legisladores volvieron a la carga en 2010 se presentaron dos propuestas distintas de Miguel Bonasso y del senador oficialista Daniel Filmus. La ex presidenta nunca reglamentó la norma, y se postergó la realización del Inventario Nacional de Glaciares. Es el paso que ahora debe culminar Bergman para avanzar en la consulta a los legisladores. FUENTE: LA NACION