EL CALAFATE.- El Hotel «Los Sauces» de la familia Kirchner quedó rodeada de agua, en especial la Quinta 10 sobre el que se encuentra construida la ampliación del hotel de los Kirchner. Ese predio, que antes fuera de Lázaro Baez, ayer quedó rodeado de agua. La quinta 10A es lindera a la manzana 42C, sobre la cual se encuentra el edificio central del hotel boutique Los Sauces y también la casa de la expresidenta. Apenas un arroyo separa el casco central de la ampliación y para llegar a él los pasajeros son trasladados en carritos de golf. Ese arroyo ahora colapsó al no poder desagotar sus agua por el ascenso del lago. Ayer, un operativo conjunto del municipio, la policía, los bomberos y la Prefectura había empezado a desagotar los sectores bajos de la ciudad. En los sectores más bajos, el agua superó los terraplenes y obligó al equipo de emergencia a cortar las calles y usar camiones cisterna para desagotar la zona. En una de las calles laterales al predio, cuatro familias fueron evacuadas y alojadas en el albergue municipal. El hotel Los Sauces se encuentra vacío desde septiembre de 2016, luego que la familia Relats se retirara de la admnistración al no llegar a un acuerdo por el canon. La parte mas complicada es el que se encuentra construido sobre la Quinta 10, un enorme predio, lindero a la costanera que de de Lázaro Baez y lo había adquirido previo a la construcción de la costanera. Según una investigación de LA NACION publicada en 2014, la Quinta 10 fue de Baéz, luego permutado a favor de los Kirchner y este a cambio lo hicieron parte del condominio de 87 mil metros cuadrados en Soberana. Cuando ayer a la tarde el agua empezó a avanzar, hasta los custodios de la expresidenta mostraron alarma mientras intentaban frenar el fenómeno. La zona que rodea uno de los márgenes del hotel son humedales donde suelen pastar caballos y le dan un marco bucólico al paisaje. Ahora se transformaron en lagunas amenazantes.  La historia de la Quinta 10 En agosto pasado, LA NACION reveló que la Presidenta y Báez eran propietarios en partes iguales de un terreno en condominio de 87.041 metros cuadrados sobre la margen sur del lago Argentino. Para eso, la Presidenta adquirió antes el predio por menos de $ 2 el metro cuadrado para luego permutar la mitad a la empresa Austral Construcciones. Según un informe del estado jurídico de dominio del terreno al que accedió LA NACION, la jefa del Estado anotó la propiedad en el Registro de la Propiedad Inmueble de Santa Cruz durante 2007. Se identificó como «Fracción CCXXXIII-partida municipal C11-F000-422». Y declaró que el costo fue de 104.449,38 pesos, es decir, a un valor de 1,19 pesos el metro cuadrado. Del análisis del documento oficial surge también que durante 2008 y con los oficios del escribano Leandro Albornoz -titular nominal de la gerenciadora hotelera Valle Mitre SA- se estableció el carácter de la fracción de parte indivisa, lo que luego permitió completar una permuta sobre ese predio. LA NACION cruzó ese registro oficial, sin embargo, con la información confidencial del Grupo Báez. En particular, con la planilla de Excel titulada «Bienes de uso inmuebles». Allí consta que Austral Construcciones recibió en 2007 el «50% de la Fracción CCXXXIII-partida municipal C11-F000-422». Esa planilla Excel del Grupo Báez consigna algo más: expone que la mitad de esa fracción la recibió por la permuta de la «Quinta 10A», es decir, el predio sobre el que los Kirchner ampliaron el hotel Los Sauces. Esa permuta quedó formalizada el 11 de julio de 2008, a nombre de Austral Construcciones. Se estableció que el valor de la operación había sido por $ 150.000 por el 50% del terreno, mientras que la condueña por la mitad restante es Cristina Fernández de Kirchner . Ése es el último registro que presenta el informe y que es copia auténtica del original que acredita la situación jurídica registral del inmueble al 19 de junio de 2013. Anotaciones diferentes Sin embargo, la operación quedó registrada en los archivos internos del Grupo Báez un año antes, el 28 de febrero de 2007, y por el valor de cero pesos. La diferencia temporal podría explicarse por las demoras de seis a ocho meses que tiene el registro de la propiedad inmueble en concretar las operaciones. Pero nada explica el desajuste en el precio. Báez entonces cedió el terreno a cambio de convertirse en copropietario en el predio de 87.000 hectáreas. Pero sobre ese terreno, según verificó LA NACION, aún no se construyó ni los pocos metros cuadrados comprometidos en la ordenanza de adjudicación. En tanto, la Presidenta en la quinta 10A construyó por lo menos tres de las seis casas que completan el hotel de fachada de chapa pintado en verde inglés.