RÍO GALLEGOS.- El gobierno aún no cumplió con el pago de la suma fija y en negro que pactó con los gremios ATE, UPCN, y APAP, en la paritaria del 13 de marzo. Los agentes de la ex 591 fueron los primeros en percibir sus haberes de marzo, pero sin el aumento prometido. Malestar y renuncias en las conducciones de los gremios a raíz del acuerdo que excluyó a los jubilados. A pesar de ser los primeros en pactar salarios en paritarias, los trabajadores de la administración central aún no percibieron los $2.000 que sus respectivos gremios acordaron con el gobierno provincial. A raíz de este incumplimiento crece el malestar entre los estatales, incluso en el interior de las conducciones gremiales, que como en el caso de ATE, provocó renuncias de miembros de comisión con fuertes críticas a la conducción que pactó salarios, «no remunerativos», que no aportan al sistema de seguridad social, y que además excluyó a los jubilados de dicho aumento. Aquel acuerdo también puso tope por primera vez a los montos que el estado provincial paga en asignaciones familiares por hijo.  Ajuste y retraso salarial histórico Cuando comienza a transitarse la última semana hábil de abril, muchos sectores de la administración pública aún no percibieron sus haberes de marzo. Si bien desde que asumió el gobierno de Alicia Kirchner los sueldos se abonan fuera de término, este mes la demora se prolongó. Incluso un gran porcentaje de jubilados aún no tiene fecha de cobro de sus haberes. Además del pago fuera de término, los salarios estatales ya sufrieron un deterioro de más del 40 por ciento, ya que en 2016 se incrementaron en un 15 por ciento promedio, y en 2017 no hubo paritarias ni incrementos salariales. Con excepción de docentes, que obtuvieron un 8% con fondos nacionales, pero que este año se dejó de abonar. Los judiciales, acordaron un 10% de aumento en el último tramo del año pasado. Renuncias en ATE Miembros de la comisión directiv de ATE Santa Cruz emitieron un comunicado informando sobre las renuncias de la pro secretaria de la Comisión Directiva Provincial, Vanesa Paredes, y del secretario gremial de Puerto Deseado, Raúl Cortéz. «En los últimos meses muchos de los dirigentes que forman parte de las distintas conducciones de ATE se alejaron del sindicato», manifestaron. En el mismo comunicado reproducen declaraciones de Juan Domingo Ortiz, referente de Caleta Olivia, quien expresó su disconformidad con ATE provincial, «luego de que el actual secretario general , Alejandro Garzón, aceptara 2 mil pesos en negro para la 591 que todavía no fue abonado», señalaron. Consideraron un «atropello hacia los trabajadores», el acuerdo firmado, al que consideraron que «sería algo normal si fuese un atropello directo por parte de la patronal, pero hoy la situación es diferente ya que el atropello viene por parte de la conducción de nuestro sindicato, de los representantes gremiales que tiene hoy la conducción provincial y de algunas seccionales», remarcaron.