BUENOS AIRES.-  El juez Mario Reynaldi, fue acusado hoy por los miembros del Consejo de la Magistratura,  de «mal desempeño» por sus vinculaciones con un ex comisario investigado por trata de personas con fines de explotación sexual en Río Gallegos. El dictamen aprobado este mediodía en la Comisión de Acusación y Disciplina del organismo por 6 votos sobre 9, propone su inmediata suspensión y la apertura de su juicio político que podría culminar con su eventual destitución. Sin embargo, y a pesar de los fuertes argumentos en contra del magistrado que integra el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, todo indica que no estarían los dos tercios necesarios para que sea aprobado en el próximo plenario del cuerpo en dos semanas, según reveló hoy la periodista Mariel Fitz Patrick, en Infobae. Reynaldi terminaría recibiendo solo una sanción económica, debido a que el trámite en el Consejo lleva casi tres años -plazo en que se vence-, y el oficialismo y sus aliados en el Consejo no podrían demorar su tratamiento hasta obtener los votos necesarios. Si bien Reynaldi fue sobreseído en el expediente judicial, la consejera representante de los abogados Adriana Donato, hizo hincapié en que el jury se basa en el «mal desempeño» del magistrado, que implica «no sólo la falta de idoneidad profesional o técnica, sino también de comportamiento». Para esta consejera, «el alcance de las conversaciones y mensajes de texto entre Herrera y Reynaldi, como el sobreseimiento recaído por encubrimiento en la causa judicial, no hace que desparezcan cada una las conductas que son evaluadas bajo el prisma de la responsabilidad política». Las intervenciones telefónicas sobre el celular de Herrera en las que se basó la acusación, fueron ordenadas por la jueza de primera instancia de Santa Cruz Ana Álvarez, en la causa donde se investigaba el ejercicio de la prostitución en varios inmuebles de Río Gallegos y sus alrededores. Se basa en escuchas telefónicas de Reynaldi con el comisario retirado Horacio Herrera, quien tenía su teléfono intervenido en una investigación de la Justicia penal santacruceña. Según la presentación realizada por el fiscal Colombo en 2015, las conversaciones evidenciarían que el magistrado no sólo hablaba habitualmente con el ex policía, sino que sabía que regenteaba un prostíbulo en las afueras de la capital santacruceña donde mujeres -en su mayoría dominicanas- eran forzadas a la prostitución. Pese a esto, nunca lo denunció como hubiera correspondido siendo juez. Los diálogos revelan que, incluso, Reynaldi lo habría asistido legalmente en diversas situaciones personales. Para los consejeros que votaron hoy por impulsar su juicio político, la actuación de Reynaldi «es un escándalo» y «no debería seguir siendo juez». Para los representantes de los jueces, acusados con frecuencia de corporativismo, y los cercanos al kirchnerismo «la prueba en su contra no está acreditada» y sus acciones «no fueron habituales, si no puntuales». También destacaron que «se mostró notoriamente arrepentido» y que «aseguró que no repetirá la conducta cuestionada». El destino de Reynaldi se definirá en dos semanas. Leer la nota completa de Mariel Fitz Patrick en Infobae.com