RÍO GALLEGOS- Como no sucedía en los últimos treinta años, los municipios viven realidades presupuestarias muy dispares y la mayoría cumple a duras penas con pagar los sueldos en tiempo y forma. A la hora de actualizar salarios con una inflación que no da tregua, los intendentes juegan una carrera contra el tiempo para -los que pueden- abonar algún incremento que deje conformes a los gremios, y que en lo posible se pague en cuotas lo suficientemente laxas para no asfixiar más las deprimidas arcas municipales. A la cabeza del ránking de los municipios que ya han acordado aumentos con los gremios está Las Heras, cuyo intendente José María carambia, acordó una suba del 30% en una solo cuota, retroactivo a abril, y con alcance a los jubilados. Un detalle que no debería destacarse pero tras el pacto entre ATE-APAP-UPCN de una suma fija en negro que excluyó a los pasivos, aparece como un signo saludable. El municipio de El Calafate acordó con el Soem un incremento del 22,5 que se abonará en dos cuotas, 15% en abril y 7,5/ en julio. Incluye a jubilados. El intendente Javier Belloni cuenta entre sus logros pagar en tiempo y forma los sueldos, otorgar aumentos sin conflictos, y tener menos empleados en planta que cuando asumió hace diez años. Por su parte el intendente de Pico Truncado, Omar Fernández, alcanzó un acuerdo con los trabajadores, del 20%, en dos tramos: 15% en abril y el restante 5% en julio.  También incluye a los jubilados. Además sumó un incremento del 100% en la Asignación por Hijo. Los municipales de Puerto San Julián, acordaron con el Ejecutivo encabezado por el intendente, Antonio Tomasso,  una pauta salarial del 20%  en 4 tramos a partir del 1 de mayo, el que según los gremiso, «alcanzaría en diciembre un porcentaje cercano al 30%», con la actualización de adicionales. Las mejoras incluye a los jubilados. El flamante municipio de EL Chaltén, acordó un 12 % de incremento a partir de marzo. En todos los casos  las comunas encararon los aumentos con fondos propios. Los municipios que aún negocian y los que ni siquiera convocaron a paritarias Muy lejos de la realidad de Las Heras o El Calafate, está Caleta Olivia que desde que asumió, el intendente Facundo Prades ni siquiera pudo cumplir con pagar sueldos en tiempo. La ciudad gobernada durante 32 años por el PJ-FPV, y durante los últimos 20 años por la dupla, José Córdoba-Fernando Cotillo, no logra superar sus deficiencias estructurales. Cerca de 6 mil empleados municipales, más que la capital provincial, deudas descomunales, carencias de servicios, y las secuelas de una corrupción que lejos está de ser resarcida por una justicia que ni siquiera hizo lugar a las denuncias. Río Gallegos está viviendo una de sus crisis menos pensadas, tratándose de un municipio que durante los dos primeros años de gestión otorgó un 66% de incremento en los salarios, incluido el pago de la deuda heredada de la gestión de Raúl Cantín y su sucesor interino, Pablo Grasso. En la actualidad están negociando porcentajes y cláusula gatillo, en medio de un paro general de actividades. La respuesta depende de un crédito fiduciario que aún no se concreta. El municipio de Puerto Deseado ni siquiera realizó una propuesta a sus trabajadores, a quienes aún les adeuda parte del sueldo de marzo. Una situación similar atraviesan las restantes localidades de la provincia que aún negocian pauta salarial para 2018.