RÍO GALLEGOS.- El ex presidente de la Caja de Previsión, Ariel Ivovich, fue procesado junto a su hermano Jorge, por golpear y amenazar a un grupo de jubiladas y sus abogadas,  que en mayo de 2017 fueron a notificarlo de una fallo judicial que le ordenaba pagar los haberes en tiempo y forma. La jueza Marcela Quintana desestimó la teoría del «escrache» que alegó la defensa del funcionario. Los hermanos Ivovich fueron embargados por 80 mil pesos cada uno, y no irán presos. Tras el incidente Alicia Kirchner designó a Ariel Ivovich director de Servicios Públicos. Aquel mediodía del 16 de mayo nada hacía prever que la feliz noticia para un grupo de jubiladas provinciales que habían recibido un fallo favorable al amparo pidiendo por el pago en tiempo y forma de sus haberes, terminaría en un episodio de inusitada violencia con un funcionario agrediéndolas físicamente y amenazándolas con matarlas. Ellas terminaron golpeadas y conmocionadas, y el funcionario preso por una noche y reubicado en un cargo provincial. Cuando concurrieron junto a sus abogadas, Claudia Guerra, y Marta Davila, a notificar a Ariel Ivovich, de la resolución del juez de Familia, Antonio Andrade, el entonces presidente de la CPS las recibió con insultos, golpes, y amenazas y se negó a recibir la orden judicial: «No van a cobrar más, las voy a cagar matando a todas», fueron las expresiones del funcionario en evidente estado de alteración, según consta en el expediente 73.724/17 que se tramita en el juzgado de Instrucción Nro 1 en lo Criminal y Correccional a cargo de la dra Marcela Quintana, El incidente tuvo lugar en instalaciones de la empresa de los hermanos Ariel y Jorge Ivovich, y comenzó cuando Claudia Guerra, una de las abogadas, intentó filmar con su celular al funcionario mientras éste profería insultos y amenazas. En esa circunstancia,  Jorge Ivovich le arrebató el teléfono a la doctora Guerra, y le gritó «te vas atorranta»,  en tanto su hermano Ariel, comenzó a agredirla físicamente, «levantándola y arrojándola al suelo en dos oportunidades», provocándole contusiones en varias partes del cuerpo. Cuando la abogada intentó acercarse a Jorge Ivovich para recuperar su teléfono, su hermano Ariel, lo impidió «empujándola violentamente hacia la parte externa del predio, cayendo la víctima sobre una especie de piedra o canto rodado», para luego tomarla de la campera «intentando arrastrarla nuevamente hacia el interior de la oficina»,  según quedó plasmado en el expediente judicial. Sandra Gordillo, otra de las jubiladas que acompañaba a las letradas intentó intervenir para frenar la agresión, pero recibió «un golpe de puño en el pecho y otro en el brazo izquierdo», según testimonió en la causa. «Jorge Ivovich la tomó del cuello, provocando que la señora cayera al suelo donde amagó con propinarle un golpe de puño en el rostro, luego tomó un palo similar al de una escoba y exhibiéndoselo manifestó, ´putas de mierda, váyanse de acá las voy a recagar a palos a todas´», relató la dra Guerra. Además de golpearlas y de quitarles el celular los agresores sustrajeron la tarjeta SIM del teléfono de la dra Claudia Guerra, quien luego recuperó el aparato pero no la memoria extraíble del celular. En otro pasaje de los testimonios que la jueza tuvo en cuenta a la hora de dictar el procesamiento de los hermanos Ivovich, la jubilada Patricia Ivonne Vargas,  comentó que cuando intentó asistir a las letradas, y llamar a la policía, «Jorge Ivovich le arrebató el celular, la tomó del cuello y la arrojó al suelo y comenzó a agredirla mediante patadas en varias partes del cuerpo, expresando que en el lugar tenía armas y que las iba a cagar matando», contó la víctima. La magistrada consideró «congruentes» los testimonios no solo de las víctimas directas, sino también de los testigos citados en la causa. Todas las agresiones fueron certificadas por los informes médicos periciales. La coartada de Ivovich fue desestimada por la jueza La defensa de los hermanos Ivovich presentó pruebas audiovisuales de los instantes previos y posteriores a los hechos investigados, alegando que el presidente de la CPS había sido agredido verbalmente por los jubilados, que su vehículo había recibido ataques, y que era víctima de la organización de un «escrache». «No contamos en autos con elementos que hagan presumir que al momento de los hechos los mismos hubieran sido víctimas de una agresión ilegítima que permitan justificar su accionar», escribió la jueza Quintana. Y remarcó que «las características físicas de los nombrados y los informes médicos que dan cuenta que éstos no presentaban lesiones, en contraposición a lo que acontece con los certificados médicos de Guerra, Gordillo, y Vargas, conforman elementos que establecen la situación de inferioridad de las damnificadas que habrían impedido sus posibilidades de resistencia al ataque propinado por los encartados», establece el fallo. Los hermanos Ivovich fueron procesados sin prisión preventiva y embargados en 80 mil pesos cada uno. El kirchnerismo protegió a Ivovich con la ahora invalidada teoría del escrache
Ivovich como director de Servicios Públicos en reunión con funcionarios de Chubut
Dos semanas después de aquel episodio de violencia que ahora le valió el procesamiento, y en medio de insistentes pedidos al gobierno de parte de jubilados, gremios, y la oposición, para que cesaran al funcionario,  Ariel Ivovich renunció a la presidencia de la Caja de Previsión Social. Lo hizo sin que el gobierno se lo pidiera. El primero de agosto asumió como director de Servicios Públicos, designado por Alicia Kirchner, como segundo del también procesado presidente del organismo, Lucio Tamburo. En la sesión del 19 de mayo, en medio del silencio oficial sobre la golpiza que Ariel Ivovich le propinara a las jubiladas, y ante el pedido de la oposición para que se apartara del cargo al funcionario, el presidente del bloque de diputados del FPV justificó la negativa de su bancada: “dije que eso había sido un escrache, y fué un escrache”, aseguró Matías Mazú.  Calificó el hecho de “político” y manifestó que fue “armado”, por los jubilados y las abogadas agredidas.