RÍO GALLEGOS.- Un grupo de jubilados tomó la iniciativa de arrojar sal en calles y veredas adyacentes a los colegios donde la acumulación de hielo presentaba un serio riesgo para alumnos, docentes, y padres. La sal la proveyó el concejal, Juan Manuel Kingma, ante la negativa de las empresas petroleras ante el pedido de colaboración. «Todo comenzó cuando Víctor, nuestro compañero, fue a dejar a su hijo al Industrial 4 y presenció el terrible golpe que se dio una señora», señaló a Winfo Santa Cruz, Elsa Ilnao, referente de Jubilados Unidos. Luego decidieron organizarse para arrojar sal sobre las veredas y calles en los ingresos de los establecimientos educativos: «convocaron por whatssap a quienes quisieran colaborar y rápidamente concurrieron un grupo importante de jubilados dispuestos a ayudar, así son ellos, muy solidarios», manifestó Ilnao. Las petroleras, no tan solidarias Elsa Ilnao comentó que para obtener la sal necesaria para despejar el hielo «Se consultó a varios,  pero finalmente fue el Concejal Kingma (Juan Manuel) el que nos la dio». “Son vecinos de un barrio donde hay una escuela, me contaron que una vecina se cayó y se golpeó fuerte, y también de otro nene que se cayó, se golpeó la cabeza y tuvieron que llevarlo al hospital” explicó el concejal a través de un comunicado de prensa. “Por eso me encargué de hablar don distintas empresas de acá, de la zona del ámbito petrolero. Yo sé que ellos en estas temporadas suelen comprar grandes cantidades de sal para usar en los caminos que transitan, en los yacimientos” agregó el concejal Kirngma, quien además proviene de la actividad petrolera. Kingma relató que “todas las empresas con las hablé, Pecom, Sipetrol y CGC, se comprometieron en responderme y la verdad es que no tuve respuesta de ninguna. Directamente ni me llamaron, me aburrí de esperar en el teléfono”. Ante esta falta de consideración, el concejal señaló “y no es una cuestión de presupuesto, una tonelada de sal vale aproximadamente unos $4.000. De hecho saqué de mi bolsillo para comprar una tonelada de sal para ese grupo de personas. Si lo pude hacer yo como no lo va a poder hacer una empresa de la magnitud de Pérez Companc o Sipetrol. La verdad es que estas empresas tienen muy poco sentido de responsabilidad social”. “No creo que una tonelada de sal les afecte mucho el presupuesto a empresas que facturan millones de dólares mensuales y realmente me parece que deberían tener un poco más de compromiso social con la comunidad. Ellos tienen sus sedes en la ciudad, sus trabajadores se desenvuelven acá y saben perfectamente lo que está pasando. Creo que les está fallando un poco el sentido de solidaridad” acotó. Finalmente sostuvo “lamento que estas multinacionales tengan esta falta de compromiso con la comunidad en la que viven. Saben que se están viviendo situaciones complicadas por el clima y la falta de recursos y sin embargo les cuesta hacer un mínimo aporte para ayudar a superar estas circunstancias. Me parece muy lamentable que no puedan ver esas cosas y la falta de solidaridad” concluyó el concejal.