RIO GALLEGOS.- Luego de una reunión entre el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y legisladores nacionales de las provincias patagónicas, el gobierno nacional decidió dar marcha atrás con el recorte en las asignaciones familiares.
El Decreto 702 conocido la semana pasada reducía hasta en un 70 por ciento el valor de las asignaciones, ponía topes, aumentaba el piso, y eliminaba la categoría diferencial para los trabajadores de distintas regiones del país.
En el caso de la Asignación por hijo, el decreto reducía de $3.400 a $1.500 el monto que percibían en promedio los trabajadores que residían en las provincias del sur del país.
En Santa Cruz tanto el oficialismo como la oposición, repudiaron la medida:  «Afecta la calidad de vida de los trabajadores»,  señaló la gobernadora, Alicia Kirchner, y en el mismo sentido se expresó el diputado nacional, Máximo Kirchner.
Desde Cambiemos, tanto diputados provinciales como el senador Eduardo Costa, y la diputada nacional, Roxana Reyes, habían encabezado una fuerte acción tendiente a reclamarle al presidente Mauricio Macri que revea la medida.
El tema instaló además que en Santa Cruz el gobierno mantiene congeladas las asignaciones a marzo de 2015, abonando $ 675 por Asignación por hijo, esto es, cuatro veces menos que el monto promedio de $3.400 que cobran los trabajadores del sector privado y los que dependen del estado nacional. 
Por este motivo también se alzaron voces desde los gremios y sectores políticos, pidiéndole al gobierno provincial que equipare los montos de las asignaciones con las que abona nación.
Qué cambia y qué se mantiene del esquema original de Asignaciones
Con la decisión de rever la medida que se conoció hoy, el gobierno mantiene la diferenciación de montos por zonas. En cambio, seguirá vigente, según dijeron fuentes del Gobierno al diario La Nación, el cambio referido a la suba del ingreso mínimo y a la baja del salario tope para acceder al beneficio. De esto modo a partir de septiembre el máximo de ingresos de ambos padres para cobrar será de $83.917, en tanto que ninguno de ellos podrá percibir más de $41.959. Hasta ahora podían percibir estos ingresos por hijo las familias en las que ambos padres no superaran los $94.786 y siempre que ninguno de los dos tuviera un salario superior a los $47.393. Ese ajuste, según el Gobierno, tiene que ver con la incompatibilidad de cobrar salario familiar y, a la vez, hacer deducciones por hijo del impuesto a las ganancias.