BUENOS AIRES.- Se conocieron detalles del testimonio ante el fiscal de la causa de los Cuadernos que brindó el exsecretario presidencial, Fabián Gutiérrez, en el que habló de su trabajo junto a Cristina Kirchner y contó episodios de la intimidad del entorno presidencial, en los que el traslado en el Tango 01 de bolsos y valijas con la supuesta «recaudación» si bien eran rutinarios, solo unos pocos colaboradores conocían su contenido y participaban de aquellos movimientos. Mencionó la existencia de un subsuelo en la casa de Cristina en El Calafate donde según comentarios entre los secretarios, «ahí estaba la historia». Fabián Gutiérrez fue detenido en la madrugada del 26 de septiembre en un hotel céntrico de Río Gallegos, en un procedimiento simultáneo ordenado por el juez Claudio Bonadío, en el que también fue detenido Daniel Álvarez, otro exsecretario presidencial vinculado a la causa que investiga el pago de coimas que contratistas del estado confesaron haber efectuado a funcionarios durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner. Álvarez aún permanece detenido y aún no declaró. Gutiérrez en cambio recuperó su libertad tras firmar un acuerdo para se incluido en la figura de «arrepentido». «Tenía un carácter muy fuerte», declaró Fabian Gutiérrez en referencia a la expresidenta Cristina Fernández de quien dijo haber sido su más estrecho colaborador, «era la única persona que estaba con ella todo el día desde que se levantaba hasta que se acostaba», y contó que una disputa con la exmandataria en un viaje al exterior motivó su renuncia, «estaba extenuado», dijo. Fabián Gutiérrez negó haberse reunido con José López en un hotel en las horas previas a que el exsecreatario de Obras Públicas llevara los bolsos con 9 millones de dólares hasta el convento de General Rodríguez, «es absolutamente falso”, aseguró, y puso como prueba que durante los días indicados por López,  él se hallaba en El Calafate. En su testimonio relató cómo en tiempos en que ya no trabajaba como secretario presidencial una vez le solicitó a José López, «una actividad o trabajo para que se subcontratara a mi empresa», y que el entonces mano derecha de Julio De Vido, no lo quiso atender entonces lo insultó, «Pienso que esta falsa acusación de López puede tener relación con aquel episodio que relaté en que lo insulté”, fue el descargo de Gutiérrez. Luego de un par de años fuera del poder, Gutiérrez volvió a trabajar con Cristina Fernández, por pedido de Néstor: «hagamos borrón y cuenta nueva», contó que le  pidió el expresidente. No vio la plata de los bolsos ni una bóveda en la casa de Cristina pero escuchó comentarios En uno de los pasajes más reveladores de su testimonio, quien fuera uno de los secretarios más cercanos y que más tiempo trabajó junto al matrimonio Kirchner contó que si bien no vio el contenido de los bolsos y las valijas que viajaban a bordo del Tango 01 hacia Río Gallegos o El Calafate, reconoció que su  «percepción y el comentario de los secretarios era que traían recaudación», señaló. Identificó a Daniel Muñoz, otros de los secretarios citados en la causa, como el único que estaba autorizado a tomar contacto con los bolsos, «llavaba las valijas con candado». Agregó que «Cuando aparecía Muñoz, nos hacían retirar a todos por una hora aproximadamente. Lo mismo ocurría en la casa de Río Gallegos donde había un sector contiguo al gimnasio de las mismas características de lo relatado en El Calafate que todos pensábamos que en este lugar también se almacenaban los bultos aludidos». En cuanto a  la existencia de una supuesta bóveda en la casa de los Kirchner en El Calafate declaró, “En esa casa yo no vi bóvedas , pero existía un lugar bajando una escalera, donde había una puerta placa de color blanca cerrada, donde siempre decíamos los secretarios que ahí estaba la historia”, sin explayarse sobre el significado de lo que podría interpretarse como una metáfora del dinero que se menciona guardaban los propietarios de la vivienda. Textuales de las declaraciones de Fabián Gutiérrez «Mi abuela era un cuadro dentro del Partido Justicialista. A raíz de esto es que Néstor Kirchner me lleva a militar. Y luego a trabajar en la gobernación. Con la campaña presidencial del 2003 paso a trabajar en la casa de Santa Cruz en Buenos Aires con Valerio Martínez, Daniel Muñoz y Miriam Quiroga. Trabajábamos para la campaña. Una vez ganadas las elecciones, pasé a desempeñar el cargo de secretario adjunto al presidente». «A una semana de la asunción presidencial, Kirchner me convocó a su despacho y me dice que mi tarea concreta sería el acompañamiento de la primera dama y senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner en todo momento. Yo no recibí muy gustoso esa tarea dado el carácter fuerte que tenía Cristina. Nadie quería trabajar con ella. Entre los secretarios la apodábamos ‘la loca’, ‘la yegua’ y otro término que no quiero mencionar por razones de género». «También la acompañaba a los viajes oficiales como primera dama junto con el presidente o a veces sola. En esas ocasiones, por ejemplo, la acompañaba cuando iba de compras. Ella elegía lo que quería comprar y yo luego iba con el dinero y lo retirábamos. Las sumas que solía gastar rondaban los U$S4000 o U$S6000 en total por cada viaje». «Renuncié el 25 de mayo del 2005 volviendo de un viaje de Jerusalén en el cual tuvimos una fuerte discusión motivada porque yo había ido al baño del hotel y ella me requería, entonces me reprochó esta situación y discutimos. A mi regreso presenté la renuncia. Además estaba realmente extenuado ya que era la única persona que estaba con ella todo el día desde que se levantaba hasta que se acostaba y estuve sin franco ni descanso durante cuatro meses. Ingresaba a trabajar a las 7:00 aproximadamente y finalizaba mi jornada una vez que Cristina se iba a acostar. Ahí nos retirábamos junto con los secretarios de Néstor». «Recuerdo que a veces cuando ella salía del Senado nos dirigíamos a la Casa Rosada. Ella como primera dama tenía despacho ubicado cerca de Néstor. En esas ocasiones, que eran por la noche alrededor de las 21:30, yo podía observar que José López y (Ricardo) Jaime iban a verlo a Kirchner. José López con más frecuencia y llevando bolsos. Respecto de Jaime era frecuente verlo con una mochila. Siempre usaba mochila». «Julio De Vido frecuentaba la Casa Rosada a eso de las 19. López tenía una relación más cercana con Néstor Kirchner. Es más, no pasaba por De Vido. Una vez que se hubiesen reunido Kirchner, López, Jaime y De Vido indistintamente, con lo que traían estas personas se retiraba Muñoz por tierra. Aclaro que a De Vido nunca lo vi traer nada porque venía más temprano. Solo después de esos encuentros nos íbamos con la doctora Kirchner, Néstor Kirchner y (el ex secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos) Zannini en helicóptero generalmente a Olivos». «También recuerdo que Miriam Quiroga estaba en la secretaría privada en ese momento. Luego, en la presidencia de Cristina fue desplazada por (el secretario Oscar) Parrilli por los comentarios que había de que era amante de Néstor Kirchner. «Con respecto a los viajes de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner al Sur los fines de semana, también los acompañaba siempre, en el Tango 01 era frecuente que viajaran con nosotros también Sanfelice, (Osvaldo);  Rudy Ulloa, Carlos Sancho, Zannini indistintamente y alguno más que no recuerdo y que también eran del Sur». «Daniel Muñoz, la mayor parte de los viajes, llevaba valijas con candado. Era el único que las tocaba y se ubicaba con las mismas en la parte trasera del avión pasando el área presidencial entre la sala que solían usar los periodistas y la cocina. Lo hacía de manera reservada. Yo no vi el contenido de esas valijas pero se comentaba y también yo lo pensaba que contenían dinero. El equipaje del matrimonio presidencial viajaba en la bodega del avión. Recuerdo que en esos viajes cuando llegábamos a la residencia de El Calafate, cuando arribaba Muñoz, Néstor Kirchner nos hacía retirar». «En esa casa yo no vi bóvedas pero existía un lugar bajando las escaleras donde había una puerta placa de color blanca cerrada donde siempre decíamos entre los secretarios que ‘ahí estaba la historia’, en relación al lugar donde se podría guardar los bultos mencionados. Era el único lugar de esa casa al que yo no tenía acceso, siendo que me desplazaba con absoluta libertad por toda la casa. Es decir, cuando los Kirchner llegaban de un vuelo nos dirigíamos todos a la casa y al poco tiempo aparecía Muñoz. Cuando aparecía Muñoz, nos hacían retirar a todos por una hora aproximadamente. Lo mismo ocurría en la casa de Río Gallegos donde había un sector contiguo al gimnasio de las mismas características de lo relatado en El Calafate que todos pensábamos que en este lugar también se almacenaban los bultos aludidos». «Cuando asume como presidente Cristina Fernández, el doctor Kirchner hacía sus actividades en la quinta de Olivos. Cuando muere Kirchner cambian los personajes ya que Muñoz se retira y los secretarios habituales desaparecen. Esto lo sé porque en el Sur se sabían todos los movimientos. El nuevo entorno de la Presidenta fue sustancialmente el grupo de La Cámpora. Máximo Kirchner, (Andrés) ‘El Cuervo’ Larroque, (Juan) Cabandié y (Eduardo) Wado De Pedro, entre otros de esa agrupación, fueron luego entorno de la Presidenta. Después de esos acontecimientos es poco lo que puedo relatar ya que me desvinculé». «Aclaro que la acompañé a Cristina el día que dejó su mandato. Estuve en el acto pero no la vi personalmente. Quiero agregar que De Vido odiaba a Cristina porque en una oportunidad Néstor Kirchner lo quiso postular como gobernador de Santa Cruz y ella lo bajó a favor de Sergio Acevedo». Foto portada La Nación