RÍO GALLEGOS.- El juez federal, Claudio Bonadío, pidió la inmediata detención de Carolina Pochetti, viuda del exsecretario presidencial, Daniel Muñoz, en la causa que investiga el pago de coimas que reconocieron empresarios haber realizado a exfuncionarios nacionales durante la presidencia de Cristina Fernández. Entre 2010 y 2015 Daniel Muñoz acumuló una fortuna de U$S 73 millones, que invirtió en la compra de inmuebles en Nueva York, entre otros destinos. El Juez Bonadío también pidió la detención del ex funcionario de Santa Cruz, Carlos Gellert, y la captura internacional de Carlos Temístocles Cortéz, empresario local del rubro farmacéutico. Esta semana el fiscal Carlos Stornelli había solicitado la detención de Carolina Pochetti involucrada en dos causas que investigan por lavado de dinero al exsecretario presidencial Daniel Muñoz, y en la llamada «causa de los cuadernos», que sigue la ruta del pago de coimas por parte de empresarios a exfuncionarios durante el gobierno de la presidenta Cristina Fernández. El jueves el juez Luis Rodríguez, a cargo de la causa de lavado denegó el pedido de detención, el fiscal Stornelli apeló la sentencia y la Cámara de Apelaciones falló a su favor, por lo que se espera la resolución del juez de la causa. En tanto el otro pedido de Stornelli al juez Claudio Bonadío, también solicitando la detención de Pochetti y de un grupo de personas sospechadas de operar dinero negro en cuentas offshore, fue respondido hoy por el magistrado emitiendo una Resolución favorable para que las cinco personas comparezcan a testimoniar sobre el origen y destino de los más de 73 U$S millones de la fortuna de Muñoz, que tras su muerte habría operado su esposa Carolina Pochetti. Danial Muñoz fue uno de los secretarios privados de los Kirchner entre 2003 y 2009, con cargo en la presidencia de la Nación, y en ese rol fue mencionado por el chofer Oscar Centeno quien le atribuyó ser uno de los principales eslabones en la cadena de pagos de coimas reconocidas por las empresas que realizaban obras públicas. Muños era el encargado de recibir bolsos y valijas con plata, tanto en Río Gallegos como en El Calafate. Los vuelos de Pochetti que registraron los controles de aeropuertos Según registros migratorios que analizó el diario LA NACION, Pochetti hizo 24 viajes exprés a Uruguay entre agosto de 2008 y  diciembre de 2016. Nueve de ellos fueron en vuelos privados, desde San Fernando. Entre enero y febrero de 2009, hizo cinco trayectos con «vuelos particulares». El 4 de marzo de 2011 voló con un avión de Pluna a las 17 y volvió un día después, en horas de la tarde. El 29 de junio de 2012 partió al país vecino, a las 8.09, y regresó diez horas después, a las 18. A Estados Unidos Pochetti viajó 14 veces. La estadía más larga fue de 41 días, entre diciembre de 2014 y febrero de 2015. Ese mismo año regresó en agosto y en octubre. La viuda de Muñoz viajó también a Emiratos Árabes, a México y a Colombia. El periplo más llamativo se dio con un vuelo de Air France, que partió desde Ezeiza el 20 de diciembre de 2016, cerca de las 21. Pochetti volvió un día después, también en avión, a las 15.45 de la tarde. Compartió ambos vuelos con Carlos Temístocles Cortez, un santacruceño que ahora figura vinculado a la ruta del dinero que trazó Daniel Muñoz en el exterior. Las riquezas que Muñoz ostentaba delante de los Kirchner Condominios de lujo, propiedades en Nueva York, y la incursión en sociedades comerciales por más de 60 millones de dólares, por parte de Muñoz, resultó llamativo por tratarse de uno de los hombres más cercanos a Néstor Kirchner, quien solía controlar casi obsesivamente los movimientos de sus colaborares. ¿Kirchner no advirtió el crecimiento patrimonial vertiginoso de su secretario privado, o Muñoz se movió con sigilo extremo y logró pasar inadvertida su riqueza delante de los ojos del ex presidente? Es una de las incógnitas. La otra, es la sospecha de que Muñoz y Kirchner operaban juntos ese dinero que ahora se denuncia como producto de coimas de empresarios de la obra pública.  De uno u otro modo, ya no Muñoz, fallecido en 2016, sino su viuda Carolina Pochetti, deberá dar testimonio ante Bonadío del origen y la titularidad del dinero que hoy quiere esclarecer la justicia, y en el caso de provenir de la corrupción, recuperarlos para el Estao. Cuatro detenciones y una captura intenacional La lista de las personas a las que Bonadio ordenó detener incluye nombres conocidos en Santa Cruz. Carolina Pochetti, Sergio E. Todisco, Elizabeth E. Municoy, Carlos A. Gellert y Perla A. Puente Resendez. Carolina Pochetti, se desempeñó como personal político del FPV en la Cámara de Diputados, y cumplió funciones en Buenos Aires, en la Casa de Santa Cruz. Registra una afiliación irregular ATE impulsada por el gobierno provincial en una elección de finales de los 90, para impedir que el dirigente Luis Angelito Negro González accediera a la conducción del gremio. Cuando contrajeron matrimonio, Muñoz y Pochetti se asentaron en una mansión ubicada en las inmediaciones de Parque Saavedra, un caserón remodelado de imponente pórtico, con un amplio espacio verde.. El ingeniero Carlos Adolfo Gellert fue designado en abril de 2012, Vocal del Instituto de Energía de la provincia de Santa Cruz. Gellert es hijo de la ex diputada nacional por Santa Cruz, Blanca Blanco. Carlos Temístocles Cortéz, se desempeño desde muy joven como informático del grupo de farmacias Llaneza, y llegó a figurar como accionista de la firma. En la investigación conocida como Los Panamá Papers, que llevaron adelantes periodistas de distintos países, Cortéz figura en al menos dos cuentas offshore vinculado a Daniel Muñoz. Según surge del pedido de detención que realizó el fiscal Carlos Stornelli, la supuesta organización que maneja Pochetti sigue actuando en la actualidad y uno de sus miembros, Carlos Temístocles Cortez, habría viajado a Estados Unidos para supuestamente ocultar bienes. Por este motivo pesa sobre él un pedido de captura internacional. Las detenciones podrían comenzar a producirse en las próximas horas. Leer más:  «La viuda del exsecretario de Kirchner con viajes relámpago a Uruguay y vida de lujo». Fuente: La Nación