RÍO GALLEGOS.- Cuatro hombres encapuchados irrumpieron en el casco de la estancia Monte Negro, mantuvieron secuestrados por varias hors a dos miembros de la familia Jamieson, a quienes le exigían que les den «la plata de Báez» que supuestamente guardaba allí Marcos Müller, yerno del empresario detenido en Ezeiza. Así lo reveló el propio Müller quien desmintió la existencia del supuesto tesoro,  y dijo que los ladrones se llevaron un vehículo, armas, y otros objetos de valor. Se conoció que existió un contrato entre los propietarios de la estancia y Austral Construcciones para alojar máquinas viales que hacen mantenimiento de rutas. Desde la detención del empresario Lázaro Báez, en abril de 2016, comenzaron a resquebrajarse los vínculos con ex socios o favorecedores y a medida que transcurren los días y el horizonte se complica para el ex hombre fuerte de la obra pública surgen las enemistades, intrigas y rencores. En este clima entre el 18 y 18 de septiembre se produjo un violento robo en la estancia Monte Negro, a unos 100 kilómetros de Río Gallegos, durante el cual mantuvieron secuestrados a Esteban y Colin Jamieson, miembros de la familia propietaria del campo. Los delincuentes esigían que les den dinero que supuestamente Marcos Müller, esposo de Luciana Báez, y amigo de los dueños de la estancia guardaba en un contenedor entrerrado en el lugar. El diario La Nación consultó a un miembro de la familia Jamieson quien reconoció el robo pero desistió de hacer declaraciones a la prensa y se desvinculó de cualquier hecho relacionado con el caso Báez, en tanto que la expectativa es que la Justicia avance en la investigación del hecho. Otras fuentes consultadas por el mismo medio confirmaron que durante dos años hubo un contrato firmado entre la estancia Monte Negro y la empresa Austral Construcciones para mantener allí la maquinaria y realizar tareas de mantenimiento de rutas. Trascendió que durante el secuestro, los encapuchados preguntaron a sus víctimas sobre las maquinarias de Austral Construcciones que permanecen en la estancia. Aclararon, en tanto, que las máquinas no están escondidas y la Justicia Federal que investiga al empresario está al tanto de la situación. Marcos Müller dio detalles del robo que duró 33 horas Quien si habló fue el yerno de Lázaro Báez, Marcos Müller, «Robaron varias cosas. Por ejemplo, las armas están todas registradas, dejamos todo detallado en la denuncia realizada en el juzgado federal, porque hubo privación de la libertad, pero se declaró incompetente y pasó a la justicia provincial», declaró al sitio Big Bang News. Según la misma publicación, los ladrones llamaron por teléfono a Múller y «lo extorsionaron» pidiéndole dinero: «Primero me pidieron 10 millones, pero no aclararon si pesos o dólares. Y luego pedían dos palos. Una locura», consideró. Contó que el episodio duró unas 33 horas, «se quedaron de un día para el otro», dijo Müller,  «primero capturaron al casero. Luego de unas horas llegaron mis amigos a su casa y también los retuvieron. De paso te cuento que la casa tiene más de 100 años. Es una propiedad que compró un bisabuelo, es una historia hermosa, de una buena familia, que no tienen nada que ver. Hasta hay un libro sobre la casona. Lamento que hayan pasado por todo eso cuando no tenemos nada que ver. Le preguntaron por el contenedor, creían que está escondido en la estancia. Los ataron en sillas, y pasaron la noche revisan, rompiendo cosas. Me llamaban y me amenazaban, decían que filmaron la casona, que la darían a conocer a los medios. Hasta me ofrecían el nombre del soplón supuesto si les pagaba el monto que me pedían», reveló el yerno de Lázaro Báez.   El botín que se llevaron los ladrones Müller detalló que los ladrones se llevaron del lugar «una camioneta Hilux, 28 armas, jarras de plata, un drone, cuchillos y una laptop», y que cuando hablaron con él las personas le dijeron que si no colaboraba le iban a  «plantar pruebas falsas”. Afirmó que la denuncia fue realizada por Esteban Jamieson en el juzgado federal, porque hubo privación de la libertad, pero se declaró incompetente y pasó a la justicia provincial.