Por Héctor Barabino.- Los 72 kilómetros de la ruta 40 que unen Tres Lagos con Lago Cardiel permanecen en estado deplorable de transitabilidad. En realidad más que unir a las dos localidades mencionadas habría que decir que las separan, las aíslan, entre sí y del resto de la provincia. Piedra y camino, como dice don Ata, pero sin tanta poesía ni tanto camino, mas bien piedra y desvíos. El pavimento que falta se lo llevó la corrupción. Con el cambio de gobierno nación rescindió varios contratos millonarios a las empresas de Lázaro Báez, entre otras la pavimentación de la ruta 40 en el tramo de 72 kilómetros que va desde Lago Cardiel a Tres Lagos. La obra se licitó en 2009 por un costo original de $ 254 millones, aunque producto de las habituales actualizaciones por «mayores costos», ese valor se duplicó. Los trabajos a cargo de Austral Construcciones se iniciaron en 2010 y nunca se terminaron. La falta de registros y de transparencia con que se manejó la obra pública durante el gobierno de Cristina Fernández con Julio De Vido al frente del ministerio de Planificación Federal hacen imposible saber lo elemental, cuándo comenzaron las obras, cuanto se pagó y cuándo se abandonó la obra que dejando suelos removidos y piedras y escombros desparramados sobre la traza y al costado de la ruta. Según información extraoficial publicada en medios nacionales y nunca desmentida, Austral paralizó las tareas en 2014 con un porcentaje de avance de obra estimado en un 30%. Incomprobable,  como tampoco puede saberse cuánto cobró la empresa hasta que decidió retirarse sin motivos declarados un año antes que su dueño Lázaro Báez quedara detenido en abril de 2016 en una causa por lavado de dinero. Viniendo desde el norte en dirección sur por la ruta 40, a 50 kilómetros de Gobernador Gregores nos da la bienvenida un cartel que anuncia que los próximos 72 kilómetros serán de ripio, y desvíos por lo tanto hay que reducir la velocidad y transitar con precaución. A través de un parte de prensa Vialidad informaba a mediados de 2015 que personal de la División Conservación del 23º Distrito Santa Cruz, realizó trabajos de señalización vertical en el tramo Tres Lagos- Lago Cardiel de la Ruta Nacional Nº 40, y que «Los 72 kilómetros que restan pavimentar, se encuentran en obra y, ante la falta de personal de la empresa contratista, agentes viales procedieron a señalizar el desvío de ripio para que la gran cantidad de usuarios que utilizan ésta ruta nacional puedan hacerlo de forma más segura». La ruta 40 es considerada una ruta paisajística parte de uno de los más importantes corredores turísticos de la Patagonia, pero antes que nada es la vía de comunicación entre los diferentes pueblos, parajes y ciudades del oeste y el centro de la extensa Santa Cruz. Quién se hace cargo de la herencia A fines de abril de 2017 Vialidad Nacional comenzó con un plan de recuperación y mejoramiento en la traza de la RN 40 que va desde Tres Lagos hasta Lago Cardiel, con tareas de enripiado de 70 km; obras para prevenir aludes sobre la ruta; obras hidráulicas como la profundización de cunetas; señalamiento vertical; entre otras. Nada se anunció sobre la culminación del pavimento que dejó sin hacer Lázaro Báez y el gobierno nacional que licitó las obras. La excusa es comprensible y no menos oportunista: Muchas de las obras están siendo investigadas en la causa por corrupción que busca el origen de los retornos que luego se lavaban a través del alquiler de hoteles, cocheras y departamentos propiedad de la familia Kirchner y de sus secretarios. Hace una semana el presidente de Vialidad Provincial, Francisco Anglesio,  le pidió al gobierno de Mauricio Macri «no seguir poniendo excusas sobre las licitaciones que quedan desiertas». Molesto porque a partir del primero de octubre, Vialidad Nacional le quitó a la AGVP el mantenimiento y despeje durante el periodo invernal, de varios tramos sobre la ruta 40, entre ellos Chubut- Gobernador Gregores y Tres Lagos: “Desde el 1974 a la fecha fue siempre Vialidad Provincial la que atendió esos tramos, y la decisión de privatizar las tareas significa que nosotros tenemos que desarticular los puestos de La Irene, Tres Lagos, Rio Ecker, y cada uno de los que teníamos a lo largo de esa ruta”, lamentó Anglesio. Santa Cruz, y el dolor de ya no ser .La obra de pavimentación de la ruta 40 en sus tramos finales, fue anunciada por la Presidenta Cristina Fernández en febrero de 2009 en El Calafate: «Cuando Néstor Kirchner era gobernador, inauguramos el primer tramo de asfalto sobre la ruta 40», recordaba la entonces mandataria y anunciaba que se invertirían 603 millones de pesos para el final de la pavimentación. Pavimentar los 72 kilómetros de la ruta que bordea la cordillera costaría hoy cinco o seis veces más que lo que costaba hace una década, cuando la provincia de los Kirchner recibía cientos de millones en obras públicas considerdas las más caras del país. Mientras un kilómetro pavimentado en Santa Cruz costaba 1,6 millones de pesos, la misma obra en la provincia de Buenos Aires, la más poblada y transitada del país, la inversión por kilómetro era de 252.000 pesos. La ruta nacional 40 se extiende a lo largo de 5000 kilómetros en la Argentina. El kilómetro cero se estabeció en el faro de cabo Vírgenes -distante 130 kilómetros de Río Gallegos- y finaliza en La Quiaca, Jujuy. Junto con la 66 en los Estados Unidos y la Stuart Highway en Australia, está entre las rutas más largas del mundo. Aunque para los viajantes que la atraviesan provenientes de diversos puntos del planeta, la ruta 40 más que un sueño se transforme en una pesadilla sin fin.