RÍO GALLEGOS.- El intendente Roberto Giubetich y el Jefe de la Base Marambio, comodoro Lucas Carol Lugones, firmaron el convenio de cooperación tendiente al tratamiento de los residuos que se producen en la Base Marambio de La Antártida.
El intendente, Roberto Giubetich, viajó ayer a La Antártida para rubricar el convenio a través del cual el municipio de Río Gallegos recibirá las más de 400 toneladas de residuos humanos que se generan en la Base Marambio, para ser tratados en el nuevo vaciadero una vez que se ponga en funcionamiento.
Durante la firma del convenio, el intendente entregó en mano al comodoro Lugones la bandera de la ciudad “para dejársela en agradecimiento por habernos recibidoy permitir enlazar más físicamente lo que significa la Base Marambio con RíoGallegos”, dijo el jefe comunal.
El jefe de la Base Marambio agradeció el gesto señalando que la bandera “estará en uno de los lugares de mayor honorla Base», destacó.
Giubetich calificó el acuerdo alcanzado con las autoridades antárticas como «un servicio que la ciudad realiza al país”, remarcó
«Nos comprometemos a recibir los residuos sólidos domiciliarios que se producen en la Base; los retiraremos una vez que aterricen aquí y los transportaremos hasta el nuevo vaciadero ubicado en la ruta hacia Punta Loyola. Por eso aclaramos que el convenio se pondrá en marcha cuando comience a funcionar el nuevo vaciadero”.
El intendente aclaró que «no se acepta ningún tipo de residuo peligroso y la contraparte también asume el traslado de los desechos en tambores, atendiendo la reglamentación.
“El Convenio Antártico deja expresamente asentado que no se pueden dejar los desechos en ese continente, por lo que a partir del mismo, iniciamos las gestiones para ser cabecera”, dijo Giubetich.
Consultado sobre por qué decidió viajar para concretar la firma, mencionó que “queremos demostrarle a los que están viviendo en Marambio que para Río Gallegos es muy importante estar vinculados con ellos”.
Y en referencia a este tema manifestó que existen posibilidades ciertas, concretas, que comiencen vuelos comerciales hacia el continente blanco, “por lo que aspiramos ser un punto de contacto”.
El Jefe Comunal explicó que además de contribuir con esta necesidad que tiene la Base de deshacerse de los residuos, este acuerdo abre nuevas expectativas para la ciudad. “Existe un cierto interés y se está trabajando en
concretar vuelos comerciales al continente y podríamos ser punto de paso, lo que pensamos que puede generar un movimiento de gente importante para la economía de la ciudad”.
Basura Antártica
 A comienzos de los 2.000 las seis bases argentinas establecidas en La Antártida, generaban 300 toneladas por año de residuos humanos, pero con el crecimiento de la población se estima que esa cifra ya alcanza las 400 toneladas anuales. Históricamente esa basura era retirada una vez por año y trasladada en buques hasta Buenos Aires para ser tratada, mientras tanto en parte era incinerada, algunos deshechos líquidos se arrojaban al mar, y la basura restante permanecía almacenada en tambores y clasificadas en biodegradables, que son los restos de comida o papeles; no biodegradables, como plásticos o nailon; peligrosos, pilas, baterías, grasas y aceites, e inertes como latas y vidrios.