LA NACIÓN/EL CALAFATE.- La familia Kirchner podrá disponer nuevamente de su hotel Los Sauces por decisión del Tribunal Federal 5. El inmueble se hallaba cerrado y embargado desde agosto de 2016 en el marco de la causa que investiga el pago de alquileres del empresario Juan Carlos Relats. El abogado de los Kirchner, Carlos Beraldi, había cuestionado la actuación de la interventora judicial por no haber garantizado el debido mantenimiento del edificio y permitido su deterioro. De acuerdo a la declaración del contador Víctor Manzanares, el hotel  fue la principal fuente de ingresos para la ex familia presidencial. Fue construido por Austral Construcciones. La medida la tomó el Tribunal Oral Federal 5, que dispuso en febrero pasado que el hotel no continuará sujeto a intervenciones judiciales ni a medidas cautelares, lo hizo luego de una presentación realizada por Carlos Beraldi, abogado de los Kirchner, quien cuestionó que la interventora judicial, Raquel Moyano, no había garantizado el cuidado del inmueble: describió goteras, cielos rasos caídos y pisos levantados, entre otros detalles. Pese a que la Justicia definió que el hotel vuelva a manos de Máximo y Florencia Kirchner, la exdiputada Margarita Stolbizer le requerirá al juez federal Claudio Bonadio que intervenga al hotel en el marco de la causa los Cuadernos de las coimas, en un intento por preservar la posible prueba de delitos y también el recupero de activos para la sociedad. Según publicó el diario La Nación, el Hotel Los Sauces era la joya más preciada de la familia Kirchner. La empresa Austral Construcciones fue quien pagó por la construcción del hotel, tal como lo revelara una investigación de LA NACION publicada en 2016. Se trata del hotel por el que cobraron el alquiler más alto al empresario Juan Carlos Relats y el que siempre tuvo menor ocupación. Kirchner se imaginaba fuera de la presidencia, dictando conferencias ¡ y alojando allí a personalidades de todo el mundo. Poco de eso hubo. Relats pagó 90.000 dólares al mes durante 11 años . «Estamos hablando que este contrato significó una suma de entre 10 y 11 millones de dólares de ingreso en blanco a la economía de los Kirchner . No se puede hablar de otro factor de apalancamiento financiero más importante que este. No puede quedar ajeno a ninguna investigación judicial. Si no se contempla esta operación se estaría sesgando todo análisis sobre el crecimiento y la estructura patrimonial de la familia Kirchner», confesó el contador Manzanares ante Bonadio. Para Martínez, la medida beneficia a la familia Kirchner permitiéndole así recuperar administración y usufructo de uno de los hoteles y a su vez perjudica a los procesos judiciales en marcha donde se investiga no solo el enriquecimiento sino también maniobras de lavado de dinero que involucran al hotel. Por esta razón es que solicitaran ante Bonadio que mantenga la intervención del hotel vacío de turistas, desde hace casi tres años. ¿A qué responde ahora la decisión de la Justicia? En octubre del año pasado la familia Kirchner solicitó que la intervención repare los daños existentes en el hotel y afronte el pago de salarios y cargas sociales de tres empleados que tienen a su cargo el mantenimiento del hotel. Los mismos, desde que en agosto de 2016 la firma Panatel suspendiera la locación, fueron empleados por Máximo Kirchner. Sin embargo, a juzgar por el detalle brindado por el abogado Carlos Berarldi, el mantenimiento no fue suficiente: o les pagaron poco o no trabajaron mucho. Según el informe presentado ante la Justicia, el hotel tiene goteras, paredes húmedas por pérdida de agua, pisos flotantes levantados, cielos rasos caídos, paredes levantadas por la humedad en todos los módulos que lo integran. El informe argumenta que el deterioro fue causado por la falta de mantenimiento, aunque no menciona que en marzo de 2018 el hotel fue alcanzado por el aumento del nivel del Lago Argentino, tras la ruptura del glaciar Perito Moreno. El hotel, construido sobre un humedal, no escapó al rigor del agua. Los Sauces integra la sucesión de Néstor Kirchner, cuyos bienes fueron donados en su totalidad por Cristina Kirchner a sus hijos, quienes constituyeron un condominio con ellos. El mismo debía ser administrado por la intervención judicial, dado que de acuerdo a la información oficial del Registro de la Propiedad Inmueble de la provincia de Santa Cruz, la Manzana 42C 5J, donde se encuentra, está inscripta a nombre de Máximo y Florencia Kirchner. Sin embargo, la interventora Raquel Moyano aseguró ante la consulta de la Justicia que el hotel no figuraba en el listado de los bienes personales declarados por el condominio ante la AFIP en el momento que ella consultó oficialmente, (al haberse dado de baja el alquiler con la empresa PANATEL en agosto de 2016 y no haberse alquilado desde entonces) por lo que resultaba imposible que pudiera conocer su existencia. Ahora, pese a haber estado intervenido por mas de dos años, la Justicia informó que el hotel Los Sauces no se encontraba afectado ni a la administración del interventor judicial de la sucesión Néstor Kirchner, ni a la administración del interventor del condominio que conformaron Máximo y Florencia Kirchner, como tampoco de la administración de la intervención de la empresa Los Sauces SA, homónima del hotel, pero con distinta figura jurídica. Stolbizer y Martínez intentarán que los Kirchner no puedan acceder a la administración del hotel, y apuntan a que los procesos penales establezcan la verdad de la hipótesis delictiva y logren el recupero de activos y la reparación del daño causado por el delito. Por ahora, el futuro de Los Sauces, uno de los hoteles más selectos de El Calafate, es una incógnita. Fuente: La Nación