RÍO GALLEGOS.- La hija de una paciente de la Caja de Servicios Sociales relató en primera persona el periplo de una derivación médica a la que consideró un abandono y destrato hacia su madre, Yolanda Segovia, de parte del área de derivaciones del Hospital Regional de Río Gallegos y la obra social provincial. Una derivación para una Tomografía Nuclear Abdominal le trajo a la paciente y su hija una cadena de destratos y de olvidos. «No podemos dejar pasar por alto estas cosas, estas situaciones, porque se naturaliza la desidia, porque por uno que tiene las herramientas y las ganas para reclamar hay tantos otros que quedan abandonados a su suerte e ingenio», concluye Claudia Paredes, quien compartió su historia por redes sociales y Winfo Santa Cruz reproduce a continuación. La desidia del HRRG con sus pacientes derivados * Por Claudia Paredes Un paciente que debe superar no solo los efectos de su enfermedad, si no también quedar a la desidia de la burocracia de un Estado y el pésimo servicio cuando es derivado. El viernes pasado la derivación de mi mamá, Yolanda Segovia, padecería lo que en principio era una Tomografía Nuclear Abdominal, en el abandono por parte del HRRG y el área de derivaciones. La peripecia inicia con la derivación para el estudio, donde el servicio el HRRG sólo reconoce en caso de derivación con el carnet hospitalario disfrazado de obra social como PROFE para los casos de pensiones no contributivas; en el Programa Incluir Salud, del cual dependen las pensiones, las provincias deben brindar el servicio en hospitales públicos. Se escucha todos los días las criticas al gobierno nacional, pero el Ministerio de Salud de la provincia y su servicio deja mucho que desear. El HRRG es “hospital escuela”, ¿en que educa? ¿En el mal servicio? ¿En el abandono de las personas?. Luego de la autorización de la derivación y el turno para la tomografía, le informan a mi madre, que debe viajar el mismo día del turno porque, como la Sra. Natasha “aclaró” ellos sacan los pasajes. Se llegaba al SAMIC de El Calafate a las 13.55 según el boleto adquirido por el área de derivaciones, siendo que el turno sería a las 14 y que el regreso era el mismo día en el colectivo de las 15.30 hs, lo que no solo es incoherente sino inhumano por la condición de salud de los pacientes. Cuando reclame por la proximidad del turno y los inconvenientes o imprevistos que pudieran afectar el horario de arribo, esta señora “responsable de Derivaciones” recalcó que es lo que ellos deben hacer en estos casos, porque no se cubre ni alojamiento, ni comida al paciente. Obviamente aclaré que bajo ningún concepto iba a exponer a mi madre a tal maltrato de su cuerpo ya bastante deteriorado por diversas enfermedades, por lo que decidí hacerme cargo del alojamiento y comidas. Entonces, inicia el camino del abandono, que como un dejavú de la desidia y tal yo lo había manifestado, el colectivo TAQSA que salió de Río Gallegos a las 09:45 llegó a la localidad del El Calafate a las 15:00 donde “ya no nos esperaban”, porque el día jueves 11 habían avisado al hospital de RG que había paro el día viernes, y esperaban confirmación por los pacientes que son derivados. Situación que ya no es agradable por razones de salud, situación que ya complica la organización de la vida familiar y laboral en muchos casos, por lo que la historia de mi madre es solo una muestra de tantos otros casos que no se conocen. La complicación mayor de mi mama es su condición de paciente oncológico, de 63 años, con 6 hernias de disco, diabética, problemas de presión, histerectomía, cirugías abdominales y querían que viajara 5 horas en colectivo, hiciera el estudio y regresara con 5 horas más de viaje el mismo día; evidentemente “como les dije” ni se tomaron el trabajo de ver su historia clínica para ver su estado de salud y los derivados son solo una hoja que pasa a un cajón a otro de un escritorio de un burócrata. Para evitar eso, yo me hice cargo de de pagar el alojamiento, porque lo que “podía ofrecer” en palabras de la propia jefa de derivaciones, era un “listado de hoteles económicos y los contactos”, ya que no hay convenio con los hoteles de Calafate, la tierra prometida de los K, pero “no es posible atender a los derivados” porque no son seguramente los visitantes que quieren en su “imagen al turismo extranjero”. Ese día quedó claro que el servicio de derivaciones además ofrece lo que cualquier persona puede realizar con google, la búsqueda de alojamiento. Señalaron en ese momento del pedido que le habían “dado lugar a todo lo que pidió la paciente”, que era un turno, que no fuera tan lejos en el tiempo, y nos preguntamos eso es “un pedido especial”? o solo lo que le corresponde al Estado y a sus empleados garantizar? La salud como derecho ¿es un privilegio? Sigo preguntándomelo. Las peripecias no terminaron allí, llegadas al SAMIC de El Calafate, obviamente tarde como era de esperar, se logró gracias a las gestiones totalmente personales de los agentes de atención al público, al menos esperar para poder ver si se generaba un lugar para la tomografía. Aunque la indicación medica no tenía un diagnóstico, ya que indicaba “Z760” que corresponde a “repetición de receta”, por lo que debieron buscarse en la carpeta roja de mi mamá donde guarda todos los estudios anteriores, qué se había encontrado antes para identificar las necesidades en el estudio. En ese transcurso se comunicaron de atención al paciente con el encargado de guardia del área de derivaciones del SAMIC, para solicitar los pasajes como le indicaran el jueves al mediodía a mi mamá, “que debía retirarlo en esa área en SAMIC”. Para sorpresa y no tanto, el mecanismo se derivaciones no es así, los pasajes no se retiran en el lugar de atención, debían enviarlo desde el HRRG, que como nos comentaron en el área “suelen hacer lo mismo siempre”, informar mal. Realicé 5 llamados al Hospital de RG sin obtener resultados, tanto a derivaciones como a la secretaría privada del Director de éste, nadie contestó, sólo una operadora que al volver la llamada cortaba, o “sería un teléfono inteligente”. Me logro comunicar con el celular de la responsable de derivaciones del HRRG, Natasha, pero como “estaba de semana de receso” no podía hacer nada, simplemente pedir a la “chica que se quedo de guardia” que se comunicara. Resultado de ello luego de 3 horas? Nunca se comunicaron a los teléfonos de contacto. Vuelvo a llamar a la Sra. Natasha, y atiende el marido “solo porque sonó” pero que su señora se encontraba en el gimnasio y estaba de receso, que no podía hacer nada y corta la comunicación. Las urgencias y los pacientes al parecer sólo son “circunstancias” o “imprevistos” para muchos “jefes”. Luego de otra espera, se comunica el responsable del tomógrafo del SAMIC ofreciendo realizar el estudio el día sábado a las 12 hs. comprendiendo que era en carácter excepcional, agradeciéndole con el corazón a este trabajador para el que un paciente es una persona por sobre todas las cosas. Al salir ya con una hora para el estudio, se comunican desde el HRRG enviando los pasajes con salida a Río Gallegos, a las 15.30 del día sábado, por lo que el regreso recién estuvo asegurado a las 19 hs. cuando envían los pasajes emitidos. Luego de las quejas y llamados ese fue el resultado, pero que pasaría si no hay queja, reclamo, pedido? Hubiera quedado en el abandono mi mamá? Que pasa en otros casos? Gente mayor, con problemas de salud, sin teléfonos en muchos casos, sin plata, sin carácter? No podemos dejar pasar por alto estas cosas, estas situaciones, porque se naturaliza la desidia, porque por uno que tiene las herramientas y las ganas para reclamar hay tantos otros que quedan abandonados a su suerte e ingenio. GRACIAS AL PERSONAL DEL SAMIC DE EL CALAFATE.-