RÍO GALLEGOS.-  La escuela de robótica, Zimatech,  impulsó un proyecto de robot para ayudar en la esquila de ovejas, que postula al premio Clarin-Zurich a la Educación. Los beneficiarios serán los alumnos de la Escuela Nro 26 de Las Vegas, buscan vincular el entorno rural de los chicos con las nuevas tecnologías y adecuar contenidos educativos al pensamiento computacional. 

Con el objetivo de acercar a los alumnos de la EPP 26 de Las Vegas, la empresa Zimatech, junto a las autoridades del establecimiento postularon un proyecto de «robot ayudante en la esquila de ovejas», para participar del premio Clarín-Zurich a la Educación. 

«Presentamos un proyecto para equipar la escuela con Kits para realizar Robótica Educativa en el establecimiento, dándole a los talleres la impronta propia de una escuela Rural, trabajando en proyectos asociados a las labores cotidianas de los alumnos», señaló el director de Zimatech, Ing. Mauro Ziehlke. 

El proyecto consiste en la construcción de una máquina a escala, para automatizar el proceso de captura de la oveja para su posterior esquila.

Según Mauro Ziehlke, «es un premio muy difícil de ganar, ya que competimos contra instituciones de todo el país, por eso queremos invitar a todos los que quieran ayudar a concretar el proyecto, a contactarnos y aportar su granito de arena», expresó este joven ingeniero egresado de la UNPA para quien “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.”

Contó que La idea surgió por parte de los alumnos,  luego de realizar varias charlas sobre automatizaciones y robótica.

Entre los objetivos se busca que los alumnos incorporen conocimientos y técnicas de Robótica, Programación e Impresión 3D, para poder construir la máquina y que al finalizar el mismo puedan proyectar el uso de estas herramientas para generar nuevas automatizaciones dentro de su ámbito cotidiano.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es chicos.jpgLos beneficiarios del proyecto serán en principio los 24 alumnos que asisten y conviven en el albergue de la EPP 26, de Las Vegas, como así también toda su comunidad. Los alumnos, en su mayoría son hijos de peones de las estancias aledañas, por lo que en  su vida diaria realizan muchas tareas agropecuarias, entre ellas, la esquila de ovejas.

Los responsables de la implementación la directora de la escuela, Alejandra Vivar, un docente designado como tutor, Rafael Tello,  y el director de la Escuela de Robótica Zimatech,  Ing, Mauro Ziehlke.

“No es necesario ser un experto en electrónica y programación para construir un robot. Lo único que se requiere es imaginación.”, dicen los autores de la iniciativa.

Actualmente en la escuela se realizan talleres de carpintería, herrería y huerta  para que los chicos desarrollen sus actividades prácticas; por otro lado en las estancias  aledañas, se desarrollan continuamente mejoras tecnológicas en las razas de las ovejas.

Un beneficio que conlleva el trabajo es dotar a la escuela con Kits de Robótica e impresión 3D, de forma tal que los futuros alumnos puedan continuar adquiriendo estas herramientas e implementarlas en su vida diaria.

La iniciativa también contempla la formación de los docentes que actualmente trabajan en la escuela, de forma que puedan garantizar la continuidad del proyecto y el uso de las herramientas.

El proyecto se realizará durante el primer semestre del ciclo lectivo 2020, y consta de 4 etapas, la primera, adquisición del material necesario para llevar adelante el proyecto, se realizará antes de iniciar las clases.

La segunda, con el dictado de un taller de robótica, a cargo de la escuela de Robótica Zimatech, durante 7 semanas. La tercera etapa consistirá en el dictado de un taller de impresión 3D, a cargo de la empresa Robótica Patagonia, durante 4 semanas, y la cuarta y última etapa será la fabricación de la máquina, a escala, que se desarrollará durante 8
semanas.

Los impulsores del proyecto procuran que los alumnos puedan observar el impacto de las nuevas tecnologías en las zonas rurales, y el modo en que modifica hábitos y costumbres arraigados por años.

Si bien la escuela carece de un espacio en donde pueda desarrollarse  la robótica o disciplina relacionada,  los responsables del proyecto decidieron que el trabajo debía realizarse en la escuela, dentro  del contexto y en la comunidad en que los chicos se desenvuelven.

Entre otros objetivos buscan incentivar a los docentes a usar la robótica y la programación en el aula como medio para que los estudiantes aprendan a resolver problemas, y a desarrollar la creatividad y el pensamiento computacional.

El proyecto se planea llevar a cabo durante el ciclo lectivo 2019 y 2020 con la posibilidad de extenderlo en el siguiente ciclo lectivo ya que la actividad tiende a una proyección a futuro.

Otro de los aspectos del trabajo propuesto es el carácter transversal del estudio, ya que la robótica está considerada una ciencia interdisciplinar que integra conocimientos de mecánica, informática y electrónica, e involucra además, Arte, Matemáticas y varios espacios curriculares que al estudiante le abren un amplio espectro de qué hacer con la tecnología y que no hay otra materia que lo potencie de esa manera.