EL CALAFATE.- Son 192 kilómetros de ripio que atraviesan la estepa siguiendo la serpenteante figura del río Santa Cruz. En 2007 la provincia aún no terminaba de salir de la crisis institucional y política que habían provocado las renuncias de dos gobernadores,  pero eso no impidió que los negocios con la obra pública se mantuvieran inmutables: decididos en Buenos Aires y concretados en Santa Cruz. Ayer en su sigilosa visita a las represas, la vicepresidenta, Cristina Fernández, pidió «La Ruta 9 debe ser construida obligatoriamente por el Estado nacional como medida de compensación ambiental». Minutos antes de que pase la comitiva oficial, una máquina vial emparejaba el ripio de la ruta 9. (Video)

Cerca del mediodía del martes, una frondosa comitiva de funcionarios nacionales y provinciales, encabezada por la vicepresidenta, Cristina Fernández, transitaba los primeros kilómetros de ripio que la llevaba a las obras de las represas sobre el río Santa Cruz.

Minutos antes, una máquina vial y un camión regador emparejaban el suelo de la ruta que va desde el cruce con la Ruta N° 40 hasta el cruce con la ruta N° 3.

«La Ruta 9 debe ser construida obligatoriamente por el Estado nacional como medida de compensación ambiental», escribió en su cuenta de Instagram Cristina Fernández, luego de participar junto a la gobernadora, Alicia Kirchner, de una recorrida por las obras en la represa Cóndor Cliff, que ella volvió a bautizar Néstor Kirchner, por segunda vez.

La vicepresidenta además le puso precio a lo que llamó «construcción de la Ruta 9»: 120 millones de dólares, lanzó Cristina, aunque no aclaró si se refería a la pavimentación o solamente a un nuevo enripiado como el que Lázaro Báez hizo en 2007 y dejó inconcluso.

Según el presupuesto no oficial que declaró Cristina ayer, la reconstrucción de la Ruta 9 contará al Estado Nacional, U$S 625 mil el kilómetro, un total de 9.843 millones de pesos al cambio del dolar de hoy.

En 2007 la empresa Austral Construcciones fue la favorecida con una licitación tramitada a través del expediente 0009067/2007 se tramitaron “Obras básicas y enripiado de la ruta provincial N° 9”, se inició el 6 de marzo de ese año y debía terminarse en tres años.

La obra se prorrogó por 9 años, lo que generó que el precio inicial contratado, de $ 238 millones, aumentara a $ 547 millones, un aumento del 129% del presupuesto original. Austral Construcciones percibió efectivamente, en razón de las obras realizadas, la suma de $ 525 millones.

Hoy es la ruta principal y obligada que utilizan casi exclusivamente, las empresas que construyen las represas para trasladar maquinarias, materiales, y personal.  Por este motivo, el interventor del hospital SAMIC, realizó públicamente un pedido: «Que la UTE asfalte la ruta provincial N°9 para garantizar la evacuación» en caso de producirse una emergencia en la zona donde trabajan miles de operarios de las represas.

La ruta provincial 9 une las localidades del oeste provincial El Calafate, Río Turbio,  28 de Noviembre, con las ciudades costeras de Comandante Luis Piedrabuena y Puerto Santa Cruz. Hoy quienes viajen desde un punto a otro, deben desviarse cientos de kilómetros hasta Guer Aike en busca del asfalto de la ruta nacional 3, y desde allí encarar nuevamente hacia el norte.

La ruta se inicia a 47 kilómetros de El Calafate, en el cruce con la ruta nacional 40, y en sus primeros kilómetros atraviesa cinco de las estancias de Lázaro Báez, el empresario detenido en Ezeiza: Río Bote, Cruz Aike, La Julia, Campamento y La Porteña.

De ruta promisoria a emblema de la corrupción

La ruta provincial 9 es uno de los casos tramitados por los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques que investigan un “plan criminal” encabezado por Néstor y Cristina Kirchner para enriquecer a su “amigo y socio” Lázaro Báez con adjudicaciones de obras viales multimillonarias en Santa Cruz. Por esta causa imputaron a 34 personas y la ex presidenta Cristina Kirchner fue indagada por primera vez como acusada de un hecho de corrupción.

Polonia Grzegorczyk, es la propietaria de Estancia La Martina, que se negó a venderle a Báez. Su campo quedó rodeado por las estancias del Grupo Austral. “En 2008 vimos cómo se armó un gran campamento, con casillas y maquinarias. Estuvo 60 días o menos, después levantaron todo. Nos decían que la ruta ya estaba pagada, pero no habían hecho nada”, relata.

Ayer subió un video a las redes donde registró el momento en que un camión regaba la Ruta 9 para hacer más amable el tránsito de la vicepresidenta Cristina Fernández que pasaría por allí rumbo a las represas.