Los resultados del programa Aprendo Leyendo, aplicado en 68 escuelas de la provincia de Buenos Aires, muestran que una enseñanza explícita y sistemática de la lectura puede mejorar la comprensión de los estudiantes, en comparación con métodos menos estructurados

En 68 escuelas de la provincia de Buenos Aires se implementó en 2019 Aprendo Leyendo, un programa de enseñanza de la lectura explícito y sistemático, cuyo punto de partida es la relación entre letras y sonidos. Al comparar los resultados con los de otras escuelas, se encontró que los alumnos que recibieron este tipo de enseñanza alcanzaron niveles más altos en la comprensión de oraciones.

Esa es la principal conclusión del informe “Diferentes maneras de enseñar a leer ¿llevan a diferentes resultados de aprendizaje? El caso de Aprendo Leyendo”, del Observatorio Argentinos por la Educación y con autoría de Florencia Salvarezza, especialista en lingüística de Haskins, la Universidad Favaloro e Intelexia.

Aprendo Leyendo es un programa de enseñanza de lectura en español que se aplicó en 68 escuelas de la Red de Escuelas de Aprendizaje de la provincia de Buenos Aires. Se caracteriza por la enseñanza explícita, sistemática y multisensorial de la conciencia fonológica (la relación entre las letras y los sonidos); la lectura, decodificación y comprensión de textos; así como la ortografía, caligrafía y gramática.

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Para medir los resultados de su implementación, se compararon seis aulas de primer grado de escuelas públicas (150 estudiantes) donde se aplicó Aprendo Leyendo, con seis aulas de control (178 estudiantes) que siguieron con su instrucción habitual. La investigación estuvo a cargo de Intelexia, la Universidad Favaloro y Haskins Laboratories, y se publicó en el repositorio científico PsyArXiv.

Las habilidades y el progreso de los estudiantes se midieron 3 veces a lo largo de 27 semanas del ciclo escolar 2019, utilizando una batería de tests que cubre habilidades pre-lectoras y lectoras: conciencia fonológica, decodificación, conocimiento de las letras y vocabulario, entre otras.

Los alumnos de las aulas que trabajaron con Aprendo Leyendo tuvieron mejores resultados en las pruebas de comprensión lectora a nivel de oración, en comparación con los alumnos que recibieron la instrucción habitual, basada en el “método global” (menos estructurado y con énfasis en la oralidad). En otras medidas o tests, los grupos tuvieron un rendimiento similar.

El informe advierte que, al comienzo de primer grado, la mayoría de los alumnos no conocían las letras y muchos presentaban dificultades en las tareas de conciencia fonológica. Además se observaron altas tasas de ausentismo y días de cierre de escuelas, que impidieron alcanzar la dosis de trabajo planificado de acuerdo al proyecto inicial. Sin embargo, Florencia Salvarezza, autora del informe, asegura que “los mejores resultados de los alumnos de Aprendo Leyendo sugieren que el método estructurado y explícito es más eficaz para enseñar a leer, aun con altos niveles de ausentismo”.

Salvarezza sostiene que “se debería hacer cambios en la modalidad de enseñanza de la lectura hacia un modelo basado en la evidencia de la ciencia de la lectura, y trabajar en un riguroso programa de capacitación para maestros y directores. Estas estrategias probablemente proporcionarán mejores resultados lectores y educativos en sentido amplio. La lectura es la base fundacional del sistema educativo y de los aprendizajes a largo plazo”.

“El estudio aporta evidencia sobre la importancia de la enseñanza explícita para el aprendizaje de la lectura y la escritura –analiza Beatriz Diuk, investigadora del Conicet y directora de la propuesta DALE! (Derecho a Aprender a Leer y Escribir)–. Sabemos que hay alumnas y alumnos que aprenden con un apoyo mínimo por parte de la escuela. Se trata, por lo general, de niños y niñas que han tenido muchísimo apoyo en sus hogares. Pero para la mayoría, la escuela es la que posibilita esos aprendizajes, y esa escuela debe incorporar la enseñanza sistemática y explícita para proporcionarles oportunidades educativas adecuadas.

“Desde hace muchos años se discute en la Argentina sobre la efectividad de los métodos para alfabetizar a la población. Las metodologías adoptadas suelen esgrimir argumentos teóricos para legitimarse, pero difícilmente acompañan la teoría con evidencia científica como la de esta investigación experimental”, plantea Guillermina Tiramonti, investigadora de Flacso.

Tiramonti concluye: “Las pruebas Aprender han mostrado cuán ineficaz es la escuela argentina para alfabetizar a las nuevas generaciones y dotarlas de la capacidad de comprender lo que leen. Es hora de que comencemos a construir evidencia científica sobre las metodologías disponibles para la alfabetización y avanzar en opciones que les garanticen a todos los niños el acceso a la lectoescritura”. 

Fuente: OBSERVATORIO Argentinos por la Educación

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