SANTA CRUZ.-  Los montos de las asignaciones familiares que percibe  un estatal provincial son en promedio entre un 50 y un 70 por ciento menores a los que percibe un trabajador público nacional o del sector privado regido por el ANSES. Mientras Nación paga entre 5 mil y 8 mil pesos de Asignación por Hijo, de acuerdo a los ingresos, la provincia y los municipios abonan en promedio 1.700 pesos. Piedra Buena había dado el ejemplo en 2015, pero tres años después dio marcha atrás abriendo la vía judicial. El actual régimen de Asignaciones Familiares rige desde octubre de 1996 bajo ley Nro 24.714, que tiene alcance nacional y obligatorio pero no incluye a los estados provinciales. Las perciben los trabajadores que se desempeñan en empresas privadas (siempre y cuando sean formales) y los empleados públicos dependientes de la Nación. La asignación por hijo es una suma mensual que pueden cobrar todos los trabajadores con hijos menores de 18 años a su cargo. Por Resolución 427/2020 del 10 de diciembre la ANSES estableció los nuevos montos de las asignaciones familiares que perciben los trabajadores en relación de dependencia y los rangos y límites de ingresos para acceder al beneficio. En el rango salarial má bajo quienes perciben hasta 57.609 pesos de sueldo, y viven en Santa Cruz nivel Zona 4, cobran $ 8.020 de Asignación. Con sueldos o ingresos familiares desde 57.609 pesos hasta 84.491, cobran $ 6.599. Con sueldos desde 84.491 pesos hasta 97.548 pesos, cobran $ 5.962, y quienes tengan ingresos entre 97.548 pesos y 155.328 pesos, cobran de Asignación por Hijo,  $ 3.029.  ¿Cuánto percibe un empleado público provincial de Asignación por Hijo? Los que cobran sueldos hasta 30.743 pesos, cobran $ 2.025 de Asignación. Quienes cobran hasta 41.474 pesos, perciben $ 1.720,50. Y quienes tienen sueldos superiores a 41.474 pesos, cobran $1.270,50 de Asignación por Hijo.  ¿A qué se debe la brecha cada vez más amplia entre lo que cobra un estatal provincial y un dependiente del sector privado o del Estado nacional? A que la provincia está «desenganchada» de la escala nacional que paga el ANSES. El sistema de Asignaciones Familiares se financia  con una contribución a cargo del empleador del nueve por ciento (9 %) que se abona sobre el total de las remuneraciones de los trabajadores. En el caso de las provincias y los municipios que abonan las asignaciones con fondos propios,  los montos y los topes los establece el gobernador o el intendente de turno. Piedra Buena había dado el ejemplo en 2015, pero tres años después dio marcha atrás deshaciendo sus propios argumentos y habilitando la vía judicial para el reclamo del pago de las asignaciones de acuerdo a los montos fijados por el ANSES. En 2015 los concejales aprobaron la ordenanza N° 556 que fue promulgada por decreto N° 2131/2015, estableciendo que la actualización de los montos del pago de las Asignaciones Familiares para el personal municipal, se haría de acuerdo a «un sistema de movilidad automática» coincidente con las sumas fijadas por la ANSES para la Zona 4.   Entre los considerandos de la ordenanza puede leerse que «los montos establecidos por el ANSES y los montos pagados por los mismos conceptos por el Estado Provincial en varias oportunidades son diferentes, lo cual puede traer como consecuencia que se produzca una situación de desventaja económica contra nuestros empleados». Para enmendar este desequilibrio los concejales dispusieron que «se aplique la norma «de mayor beneficio para nuestros empleados». Pero tres años después los concejales dejaron sin efecto la Ordenanza N° 556, el intendente Federico Bodlovic derogó el decreto de promulgación, y en junio de 2019 se sancionó una nueva Ordenanza que volvió a establecer los montos de las asignaciones familiares serán los que disponga el gobierno provincial para los distintos escalafones. De este modo el municipio de Piedra Buena dio marcha atrás con la equiparación de las Asignaciones Familiares, aunque por el momento no pudo zanjar el resquicio legal que habilitó para que los municipales puedan reclamar el pago de los montos establecidos en 2015 y vigentes al menos por tres años, durante los cuales el municipio tampoco cumplió con el pago de las asignaciones con los montos fijados por el Anses. El sistema de Asignaciones Familiares nació universal y solidario, para que todos los hijos  tengan las mismas oportunidades para crecer, estudiar y desarrollarse en la sociedad. La asimetría que desde hace unos años comenzó a evidenciarse en Santa Cruz de la mano del deterioro del salario y de alto costo de vivir en la Patagonia, la eleja cada vez más del espíritu de una de las principales leyes del benigno sistema de protección social argentino.