RÍO GALLEGOS.- El Concejo Municipal de Curaco de Vélez, en el sur de Chile,  repudió la golpiza al enfermero Sebastián Barrientos, durante un procedimiento policial  y pidió a las autoridades diplomáticas de ese país que inicien acciones para esclarecer el hecho que consideraron violatorio de los Derechos Humanos. El enfermero es oriundo de la mencionada ciudad trasandina. Hasta el momento el gobierno de Santa Cruz no se expresó sobre el caso, en tanto los legisladores del Frente de Todos se opusieron a tratar el tema.

Concejales del municipio de Cucaro Vélez, ciudad ubicada en la Región de Los Lagos, en el sur de Chile, repudiaron la golpiza sufrida por el enfermero Sebastián Barrientos durante un procedimiento policial la mañana del domingo 20 de junio, y pidieron iniciar acciones diplomáticas para esclarecer el hecho al que calificaron de violación de los Derechos Humanos por la aplicación de «apremios ilegítimos» por parte de la policía.  

Los legisladores chilenos quieren que se esclarezca «lo sucedido durante el procedimiento policial y la posterior detención del profesional chilote; solicitar apoyo del Estado chileno para este compatriota, acompañarlo en eventuales acciones legales que resuelva emprender y gestionar todas las acciones que la diplomacia y que la relaciones entre Chile y Argentina permitan para que los responsables de los apremios ilegítimos en contra de Sebastián Barrientos sean investigados y sancionados según sus méritos y gravedad»,  según informó el municipio a través de la página web de noticias. .

La Municipalidad de Curaco de Vélez ofició a la Cancillería chilena, al Consulado de Argentina en Puerto Montt y al Embajador de Chile en Argentina, exponiéndoles el caso y adjuntando los antecedentes que se ha recabado en torno a la agresión sufrida a manos de agentes policiales en Río Gallegos.

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Sebastián Barrientos contó que durante su detención, fue víctima de vejámenes, agresiones, amenazas y un trato discriminatorio por su origen chileno por parte de varios policías, quienes a su vez afirmaron que el enfermero se había auto infringido las lesiones que luego certificaron los médicos. Barrientos presentaba lesiones en el rostro, en una de sus piernas y una fractura del apófisis transversa de L3.

Durante la marcha en Jefatura de Policía. A Sebastián le secuestraron el celular el que todavía no pudo recuperar. 

El enfermero que se desempeña en Terapia Intensiva en el Hospital Regional de Río Gallegos es oriundo de Curaco de Vélez, «miembro de una conocida familia de la comuna, que hace un tiempo migró hacia Argentina en busca de nuevas oportunidades», apunta la publicación. 

 Hasta el momento el gobierno de Santa Cruz no se expresó sobre el caso, en tanto los legisladores del Frente de Todos se opusieron a tratar el tema.

Los hechos

Alrededor de las 07:00 horas del domingo 20 de junio, el enfermero Stebastián Barrientos, quien trabaja en el área de Terapia Intensiva del Hospital Regional se detuvo en un control de tránsito municipal en inmediaciones de Autovía 17 de Octubre que culminó con el secuestro de su vehículo por «falta de documentación» según informó luego la policía que intervino a requerimiento de los inspectores de tránsito.

En estas circunstancias Barrientos fue detenido por «desacato y resistencia a la autoridad», y luego trasladado a la Comisaría Sexta donde según denunció, fue golpeado por los policías a raíz de lo cual terminó internado en el hospital Regional. Allí los médicos certificaron que Barrientos presentaba lesiones en el rostro, en una de sus piernas y una fractura del apófisis transversa de L3.

El hecho fue repudiado por sus colegas que convocaron a una marcha frente a la Jefatura de Policía y luego en la Comisaría Sexta, para pedir que se identifique y sanciones a los responsables de la golpiza al enfermero. 

Durante la protesta en la Comisaría Sexta Sebastián dialoga con el Comisario Inspector Luján