RÍO GALLEGOS.- El enfermero Sebastián Barrientos, quien fue golpeado por efectivos de la policía luego de haber sido detenido en un procedimiento de tránsito por supuesta violación de las restricciones por la pandemia, aún espera que la justicia responda el pedido de constituirse en querellante. Ayer el abogado del enfermero presentó un pronto despacho.

El enfermero Sebastián Barrientos quien hace tres semanas fue golpeado en una comisaría luego de un procedimiento policial aún no consigue que la justicia habilite su derecho a constituirse en querellante . «El pedido será resuelto por decreto fundado o auto en el término de tres (3) días», dice el Artículo 77º del Código Penal. .

«Sebastián aún no fue llamado por el poder judicial por su denuncia, ni se contestó el pedido que realizó de ser tenido como parte querellante. Vencidos los plazos hoy se presentó un pedido de pronto despacho», explicó el abogado Javier Stoessel quien radicó la denuncia el 24 de junio.

La denuncia radicada es por incumplimiento de los deberes de funcionario público; privación ilegítima de la libertad; y vejaciones y apremios ilegales, agravado por trato discriminatorio.

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De acuerdo al Artículo 75 del CPP «Toda persona con capacidad civil particularmente ofendida por un delito de los que dan lugar a la acción pública, tendrá derecho a constituirse en parte querellante y como tal, impulsar el proceso, proporcionar elementos de convicción, argumentar sobre ellos y recurrir con los alcances que este Código establezca», reza el texto sin embargo Barrientos aún no obtuvo respuestas por parte de la justicia provincial.

Un operativo de tránsito colmado de irregularidades

La mañana del domingo 20 de junio el enfermero Stebastián Barrientos regresaba a su domicilio luego de cumplir tareas en el Hospital Regional cuando fue retenido en un control de tránsito municipal cerca del supermercado Carrefour en Autovía 17 de Octubre. El motivo alegado por el personal municipal era la supuesta violación a las restricciones de circulación por la pandemia.

Según relató en su denuncia el joven trabajador de la salud, un inspector de tránsito le requirió la documentación del vehículo y el permiso de circulación. «Respecto al permiso de circulación, le manifesté que era enfermero y que salía de mi trabajo, que el HRRG no me había dado otra documentación especial. Le exhibí mi carnet de enfermero, la cual no quiso ver y me dijo que no servía. Me solicitó la documentación del rodado y le exhibí cédula verde», detalló.

Luego el inspector le pidió el comprobante de pago de la patente del auto, a lo que Sebastián Barrientos le manifestó que por tratarse de un vehículo del año 1.995 no pagaba dicho impuesto. «Ante ello me comenzó a increpar que debía tener el comprobante de pago. Me pidió el seguro automotor e intenté exhibirle la constancia electrónica y me manifestó que no servía«, expuso en su denuncia.

Sobre este punto el abogado Javier Stoessel, quien representa al enfermero recordó la vigencia de la Ordenanza 8146/2018 que establece la validez de la credencial digital; «sin embargo el inspector municipal de tránsito Roberto López no quiso verificar su existencia», consta en la denuncia.

Los golpes en la Comisaría Sexta y las lesiones que certificaron los médicos del Hospital

Cuando los agentes municipales le comunicaron que le secuestrarían el automóvil se generó una discusión que motivó que los inspectores llamaran a la policía la que concurrió al lugar y procedió a la detención del joven por resistencia a la autoridad, «en esa instancia, se habían echo ya presentes dos camionetas de tránsito municipal, y dos vehículos de policía provincial, estando presente mas de 10 personas», señaló Barrientos.

«Un agente de policía ingresa al vehículo, me toma del cuello e intenta asfixiarme, a la vez que me jalaba hacia fuera. Me tiran hacia afuera tomado del cuello y de la ropa, me arrojan al piso, mientras uno de ellos me toma nuevamente del cuello y me asfixia mientras se burlaba de mi persona riéndose, profiriendo insultos; otros agentes me pisan la cabeza y otro las manos», contó el joven en su denuncia.

Tras el forcejeo le colocan las esposas y lo trasladan a la comisaría en el móvil policial donde según contó el enfermero continuaron golpeándolo. Lo mismo ocurrió en la comisaría,»me llevan a una habitación, donde soy arrojado al piso, y entre varios agentes de policía me comienzan a golpear, con golpes de puño y patadas, en las piernas, espalda, dorales, y rostro», detalló.

A raíz de los golpes emanaba abundante sangre «lavo mi rostro con el agua sucia –con el consiguiente riesgo de infección, más aún considerando que tenía heridas cortantes en el rostro-, y luego limpio el piso con el mismo balde», comentó Barrientos quien luego fue traslado al hospital para certificar su estado de salud.

Presentaba heridas en el rostro, nariz, frente, lesiones en las piernas y un fuerte dolor en la espalda que a través de tomografias se diagnosticó como «fractura del apofisis tranversa de L3, una de las vértebras lumbares».


Luego de más de cinco horas de internación, a las 17:30 horas recibió el alta y pudo retirarse a su domicilio con la indicación de guardar reposo por 5 días.

El informe de Policía

A pesar de las evidencias, la policía reportó que «una vez que el enfermero fue ingresado a la Comisaría División Sexta «comenzó a autoagredirse, quedando constancia de lo sucedido. Por otra parte el efectivo policial fue atendido en el nosocomio local resultando con una lesión cortante en su rostro sector de la oreja izquierda y nariz y golpe en una rodilla»

Sus compañeros de trabajo convocaron a una marcha frente a la jefatura de Policía para repudiar el procedimiento y pedir que se identifique a los autores de la golpiza.

Durante la protesta en la Comisaría Sexta Sebastián pudo hablar cara a cara con Comisario Inspector Sergio Luján