Hector Barabino
Por Hector Barabino

SANTA CRUZ.- Salir de la provincia para emprender un viaje en auto hacia el norte del país, se convierte en una carrera de obstáculos cuyo único premio es llegar sano y salvo al próximo destino, y con el vehículo en condiciones para poder continuar el viaje. A la hora de elegir qué ruta tomar, las opciones no son muchas y ninguna ofrece garantías de un tránsito amable. Las rutas nacionales 3 y 40, en algunos de sus tramos son una amenaza para el vehículo y la seguridad de las personas. La Ruta Provincial N° 9, directamente se recomienda no transitarla.

Ruta Nacional N° 3, tramo Caleta Olivia-Rada Tilly. «La ruta de la corrupción», se adjudicó a Austral Construcciones de Lázaro Báez en 2006 por $ 261 millones de pesos y nunca se terminó a pesar de que el Estado cumplió con pagar en tiempo y forma.

En 2021, la obra se volvió a licitar y esta vez fue adjudicada a CPC de Cristóbal López, por $ 6.690 millones. Pasaron 15 años y los pozos sin rellenar ya se recibieron de cráteres.

En el video registrado a finales de diciembre 2021 puede apreciarse el estado de deterioro del asfalto y los riesgos que insume para el conductor que debe prestar atención a los autos que lo sobrepasan, otros que vienen de frente, y alguno que opta por desplazarse por la banquina de ripio para sentirse más seguro. Son aproximadamente 40 kilómetros de asfalto en mal estado que demandan una hora de manejo intenso.

La Ruta Nacional N° 40 entre Tres Lagos y Lago Cardiel, presenta un grado de deterioro similar al citado tramo de la Ruta 3 aunque en este caso se trata de un camino de ripio que presenta otro tipo de inconvenientes. El ripio suelto y los huellones verticales que se forman obliga al conductor a reducir la velocidad, que de paso ayuda a esquivar los incontables pozo que adornan el camino, que como si fuera poco cuando llueve se transforma en lodazal.

El video es de noviembre de 2018, nada cambió.

Ruta Provincial N° 9.

Un desafío extra se les presenta aquellos residentes de El Calafate o de las localidades de la Cuenca, que planearon viajar hacia el norte por la Ruta N°3 para lo cual deben atravesar la provincia en dirección hacia el Este por la Ruta Provincial N° 9. Son 190 kilómetros de ripio donde además de esquivar los infaltables pozos, el conductor deberá apelar a toda su destreza para barrenar montículos de piedra como quien cabalga olas a mar abierto en alguna playa de la costa atlántica.

La Ruta 9 nos remite nuevamente a Austral Construcciones la empresa de Lázaro Baez, pero esta vez por dos. Por un lado porque se trata de una obra inconclusa y bien pagada, y por el otro porque a lo largo de su recorrido atraviesa varias de las estancias del ex hombre fuerte de la obra pública durante el kirehcnerismo.

Es verdad que en su accidentada traza la Ruta 9 tiene el encanto de correr en paralelo al Río Santa Cruz, que en varios tramos del paisaje asoma a la vista del viajante como para amenizar el momento. Una caricia al alma.

Y también un mensaje que recuerda que sobre aquel caudaloso río que corre furioso de la cordillera hacia el Atlántico, la intervención del hombre está haciendo estragos. Allí se construyen las represas hidroeléctricas Jorge Cépernic-Néstor Kirchner, que como dos gigantes prepotentes desafían el curso de la naturaleza con la excusa del progreso y la transformación.

La modernidad prometida que no llegó a la Ruta 9, la principal vía que utilizan las constructoras para trasladar maquinarias y materiales para los obradores.