Hector Barabino
Por Hector Barabino

Por sexto año consecutivo los sueldos de los estatales en Santa cruz corren detrás de la inflación que según el Indec en los dos primeros meses del año acumuló un 8,6%, y se encamina a superar el 50% anual. En ese lapso los combustibles se incrementaron un 20% promedio. En tanto la pauta salarial que ofreció el gobierno de Alicia Kirchner es del 25,6% y en cuotas a concluir en julio. Los sueldos de los estatales de Santa Cruz una vez más pierden poder adquisitivo,  por imperio de la inflación y por decisión del gobierno.

El Índice de precios al Consumidor IPC en febrero tuvo un incremento nacional de 4,7%, y lleva acumulado 8,6% en los dos primeros meses del año. En tanto que el interanual de febrero de este año respecto del mismo mes del año anterior es de 50,2%. Los combustibles ya registraron dos aumentos en lo que va del año, acumulando una suba del 20%  promedio.

¿Y los sueldos? 

El aumento que plantea el Ejecutivo en paritarias del 25,6% en cuotas, la primera de las cuales ya se abonó por decreto en febrero,  el empleado público lo terminará de percibir recién con el sueldo de julio cuando la inflación, se estima que rozará el 30%. 

¿Por qué el gobierno provincial retacea salarios cuando a la par revela que «en 2021 las regalías de petróleo se incrementaron en 103,76%; las regalías Mineras un 50,12%, mientras que los recursos Provinciales (Coparticipables a Municipios) se incrementaron el 77,14%» (del discurso de Alicia Kirchner en la legislatura el 1 de marzo). 

Desde que asumió Alicia Kirchner en diciembre de 2015 los salarios son la variable que utiliza el gobierno para alcanzar el «equilibrio de las cuentas», que según la mandataria «encontró» en rojo luego de los dos mandatos de Daniel Peralta quien le dejó «una provincia quebrada».

Y para reparar esos 8 años de quebranto de caja, el gobierno provincial optó por la solución más fácil y directa, atacar la plantilla salarial de los empleados públicos. 

En 2016 los sueldos aumentaron 32%  y la inflación fue del 40%.

 2017 y 2018 fueron años de virtual congelamiento salarial, los sueldos se pagaron segmentados y hasta con un mes de atraso. La inflación esos años  fue de 25,6% y 34,2%. 

En tanto que en 2019 cuando la inflación trepó a 53,55% los sueldos estatales se incrementaron en promedio un 42%. En 2020 los salarios se incrementaron en promedio 25%, y en 2021, alcanzaron en promedio un 42%, aunque la inflación fue del 50.2% .

El derrame queda en casa

La fórmula del éxito rindió frutos, y en 2022 finalmente consiguió que las cuentas le sonrían y arrojen un superávit de 2.400 millones, una cifra que sin dudas falta en la columna de las erogaciones salariales. 

Sin embargo en la primera reunión de negociación salarial con los gremios, en lugar de buscar reparar aunque sea en parte, la pérdida de poder adquisitivo de los estatales optó nuevamente por privilegiar la caja ofreciendo un aumento irrisorio con el previsible resultado  del rechazo de los gremios.  

Ni siquiera replicó el 45% de aumento pautado por nación,  ni mucho menos los incrementos de entre el 50 y el 60% con clásula gatillo que acordaron los intendentes del Frente de Todos, Javier Belloni de El Calafate y Pablo Grasso de Río Gallegos. 

A sabiendas de que muchos estatales sobreviven con ingresos que apenas superan  la línea de pobreza fijada por el INDEC en ingresos superiores a $ 77.000. 

Fuente: Indec

*El Índice de precios al consumidor (IPC) de la República Argentina mide la evolución de los precios de un conjunto de bienes y servicios representativos del gasto de consumo de los hogares residentes en áreas urbanas. Sus resultados se publican para el total del país como índice nacional y para Cuyo, GBA, Noreste, Noroeste, Pampeana y Patagonia como índices regionales.