Por Marcelo Cepernic *

El 24 de marzo de 1976, un golpe militar derrocó un gobierno constitucional. Los horrores que se sucedieron a partir de esa fecha son por todos conocidos.

La Cámpora, la organización que más expresa al kirnerismo puro, organiza una multitudinaria manifestación para recordar aquella fecha. El ex Presidente Néstor Kirchner y Cristina Fernández, durante sus gestiones, se convirtieron en adalides en la conmemoración de aquella fecha oscura de nuestra historia.

Pero, en honor a la verdad y la memoria, siento la necesidad de recordar también estos hechos.

Durante la dictadura militar ni Néstor ni Cristina, ambos abogados NUNCA, repito NUNCA defendieron a NINGUNO de los cientos de presos políticos ni actuaron en los casos de cientos de desaparecidos. A diferencia de compañeros como Rafael Flores y otros que se jugaban el pellejo defendiendo decenas de casos.

Perdón por la auto referencia, pero uno de esos casos fue el de mi papá, que se pudrió en el penal militar de Magdalena durante unos cuantos años sin que JAMAS, repito, JAMAS, ni Néstor ni Cristina se interesaran aunque sea por medio de una llamada telefónica sobre su situación.

Por el contrario, durante la dictadura militar el matrimonio Kirchner constituyó un próspero estudio profesional que les permitió acopiar una veintena de propiedades de deudores hipotecarios de Finsud S.A.

Ya siendo Gobernador el Dr. Kichner y Diputada Provincial Cristina Fernández, algunos Diputados (recuerdo entre ellos a «Cococho» Alvarez, presentaron un proyecto de Ley para establecer feriado el 24 de marzo. Cristina se opuso.

La nuestra es una sociedad pequeña y fue fácil enterarse la razón: Santa Cruz tiene importantes regimientos en Rospentek, Piedrabuena y Río Gallegos. Los militares y sus familias tienen un importante peso en el padrón electoral, dado que en algunas de esas localidades superan a los civiles.

Siendo gobernador Néstor Kirchner, Hebe de Bonafini viajó un par de veces a Río Gallegos. Se le negó la posibilidad de dar sus charlas en alguna de las escuelas provinciales. El Partido Obrero terminó ofreciendo su local para dichas charlas.

Solo por mencionar algunas de las «verdades» de nuestra historia provincial, puesto que la «memoria» es importante.

Que luego, durante su gestión al frente del Gobierno Nacional, se hayan convertido en abanderados de aquella fecha, en mi opinión, ha sido pura especulación electoral.

Siempre seguirá llamándome la atención la poca trascendencia que en las crónicas históricas ha tenido esta evidente contradicción.

*El autor fue intendente de Río Gallegos en el período 1983-1987. Fue afiliiado al Partido Justicialista al que renunció cuando Carlos Menem dictó los indultos a los miembros de la Junta Militar. En 2007  fundó el partido provincial Encuentro Ciudadano junto a Gabriela Mestelán y Javier Pérez Gallart.