Río Gallegos.- La asociación Ambiente Sur junto a la ONG chilena Conservación Marina se reunieron en la ciudad de Punta Arenas, donde establecieron la realización de acciones de conservación y sensibilización coordinadas en las Reservas Naturales Urbanas (RNU) de Río Gallegos y en Curaco de Vélez y Maullín, en el vecino país, con el fin de conservar especies de aves playeras migratorias que utilizan estos sitios como lugares de descanso y alimentación, lo cual quedó rubricado mediante la firma de un convenio entre las organizaciones. Las acciones se enmarcan en la II Fase del proyecto denominado «Conservación de dos especies focales de aves playeras migratorias en Patagonia Sur, Argentina y Chile: Conectando comunidades a través de reservas naturales urbanas, educación ambiental y participación ciudadana”, enfocado en la conservación y sensibilización respecto del playero rojizo (Calidris canutus rufa) y la becasa de mar (Limosa haemastica). El mismo tendrá una duración de dos años, lo cual dará continuidad al proyecto que Ambiente Sur ya implementa desde 2014, mientras que la ONG chilena se suma ahora a la propuesta, que cuenta con el financiamiento del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EEUU, de acuerdo a la Ley de Conservación de Aves Migratorias Neotropicales (NMBCA) de ese país. En el encuentro en Punta Arenas participaron Germán Montero, Director Ejecutivo de Ambiente Sur, y Claudio Delgado, Presidente de Conservación Marina, una organización con 15 años de experiencia y que ha implementado diversos proyectos de conservación en alianza con múltiples organizaciones nacionales e internacionales. Captura de pantalla 2016-07-28 a las 12.16.38 p.m.Los sitios protegidos sobre los que se enfocará el trabajo son: las Reservas Naturales Urbanas de Río Gallegos, y Curaco de Vélez y Maullín, en Chile. Es bien conocido el trabajo que realiza Ambiente Sur respecto a los humedales de Río Gallegos, protegidos por ordenanza municipal, y la importancia del ecosistema del estuario del río Gallegos para la conservación de especies de aves playeras migratorias, muchas de ellas en peligro de extinción. Por su parte, Conservación Marina viene implementando desde hace cuatro años proyectos de conservación de aves playeras migratorias en Curaco de Vélez, sitio miembro de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP) que alberga cada año hasta 9.000 individuos de la becasa de mar, lo que representa casi el 50% de la población de esta especie que migra por la ruta del Océano Pacifico. En el caso de Maullín, es un complejo de humedales costeros que alberga 12 especies de aves migratorias y más del 10% de la población de la Becasa de mar que migra por el Océano Pacifico. Los objetivos que se proponen ambas organizaciones a través de la firma de este convenio son: en Río Gallegos, dar continuidad a las acciones de sensibilización que ya se realizan y la implementación de infraestructura; en Curaco de Vélez, isla de Quinchao, archipiélago de Chiloé, y en Maullín, en el extremo sur continental de Chile, se prevé la ejecución de campañas de sensibilización sobre estos ecosistemas y las especies que albergan, implementación de infraestructura, capacitación a docentes y la creación de reservas naturales urbanas para su protección y, por último, el fortalecimiento de la Red de RNU de la Patagonia Austral, que ya integra Río Gallegos junto a otras ciudades como El Calafate, Río Turbio, 28 de Noviembre y El Chaltén en la Provincia de Santa Cruz; Río Grande y Ushuaia en la Provincia de Tierra del Fuego, en Argentina, y Punta Arenas, en Chile.

Foto: www.ambientesur.org.ar

Los tres sitios involucrados en el proyecto, como la mayoría de los que integran la Red patagónica, cuentan con áreas de descanso y alimentación para aves playeras migratorias. Por ello, se considera necesario avanzar en el fortalecimiento de las capacidades de las organizaciones locales mediante instancias de capacitación presenciales e intercambio de experiencias como las planificadas en el marco de este proyecto. El mismo no sólo beneficiará a las dos especies focales, el playero rojizo y la becasa de mar, sino que impactará positivamente en alrededor de 15 especies de aves migratorias, como así también en otras especies endémicas y de alto valor de conservación que utilizan estos mismos ecosistemas. Para la protección y restauración de estos hábitats, se buscará reducir los niveles de amenaza por disturbios y por vertido de residuos que afectan a las aves en las costas; establecer legalmente una Reserva Natural Urbana en la localidad de Curaco de Vélez, mediante la elaboración participativa del marco legal, y lograr la Incorporación de los Humedales de Maullín como sitio de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras, mediante el apoyo local a la propuesta, además de proveer infraestructura básica en el sitio Curaco de Vélez y fortalecer la ya existente en una reserva del Sistema de Reservas Naturales Urbanas de Río Gallegos. Como objetivos de la sensibilización hacia las comunidades y de educación ambiental, se apunta a incrementar el conocimiento de la población sobre la importancia de estas reservas para las aves playeras migratorias y la calidad de vida de sus habitantes a fin de lograr un cambio de comportamiento que reduzca las amenazas en estos sitios. Finalmente, se realizarán dos capacitaciones para miembros de la Red de Reservas Naturales Urbanas de Patagonia sobre manejo, sensibilización y financiamiento sostenible, a fin de mejorar la capacidad de los miembros de las comunidades locales y sus organizaciones para la conservación de las aves migratorias neotropicales.