Captura de pantalla 2016-12-26 16.14.19 EL CALAFATE. – A dos años de la apertura por parte del Municipio del  basural a cielo abierto en el predio de Laguna Seca, se suma ahora la resolución de la ANAC (Autoridad Nacional de Aviación Civil) quien ratificó que la presencia del vaciadero del perímetro de restricción de 13 kilómetros, «viola la normativa nacional e internacional en materia de aeronavegación y constituye un serio riesgo para la seguridad de los vuelos comerciales y civiles que despegan y aterrizan en el Aeropuerto Internacional de El Calafate». Así lo informaron los amparistas ambientales Angel Serra y Claudio Bando representados por la abogada María Cecilia Argarañaz que hace dos años iniciaron un amparo ambiental tras la apertura del basural a cielo abierto ubicado en el predio de Laguna Seca. La causa ya acumula 470 fojas y varias novedades oficiales. ¿Corren peligro los aviones que despegan o aterrizan en El Calafate? Gaviotas y basura. Centenares de ellas forman densas nubes en movimiento constante, volando en círculos alrededor del basural de Laguna Seca y su zona circundante. Las montañas de residuos arrojadas sobre el terreno por los camiones recolectores del Municipio han multiplicado la presencia de esta especie invasora en poco tiempo en una zona de estepa que le es por completo ajena. La proliferación de su población está fuera de todo control y no se han tomado medidas de contención al respecto. El recurso de amparo ambiental presentado en abril denunciaba este hecho ante la Justicia civil de El Calafate del siguiente modo: “Que la existencia de un vertedero a cielo abierto emplazado a menos de 8500 metros en línea recta de la cabecera de pista del Aeropuerto Internacional de El Calafate Cmte. Armando Tola podría introducir también elementos de peligro adicionales para la aeronavegación comercial, siendo que _de seguir la situación como hasta el presente_ podrían llegar a producirse dificultades durante las maniobras de decolaje y aterrizaje de aviones en virtud de la incontrolada proliferación de aves oportunistas y, en particular, por el desmedido aumento de las poblaciones de gaviotas (ave de carroña que abunda en sitios de BCA _basurales a cielo abierto_ o en lugares dónde se arrojan desechos de pescado) que han llegado atraídas por el nuevo vaciadero.- Alertada por la advertencia de los amparistas, con fecha 19 de agosto pasado la jueza Viñuales envió un oficio a la ANAC, Administración Nacional de Aviación Civil, autoridad aeronáutica de la  Argentina, a fin de que informe “si entre el Aeropuerto Internacional de El Calafate y la zona en la que se encuentra emplazado el actual basural provisorio de El Calafate (se resalta que no es la zona en que se construye el Centro Ambiental), tal distancia genera inconvenientes, riesgos o peligros para la operatividad del aeropuerto.” El peligro para el tráfico aéreo que en abril pasado los amparistas denunciaban en potencial queda ahora plenamente certificado con la respuesta que el jefe del Aeropuerto Internacional de El Calafate le envió al Director de la ANAC el pasado 12 de octubre de 2016. En dicha nota el jefe de la aeroestación local, Miguel Angel Casco, informa a su superior de la ANAC en Buenos Aires que con respecto al basural de Laguna Seca y en cuanto a la problemática que el peligro aviario representa para el transporte aéreo… Basural Laguna Seca«informo que no se está cumpliendo con lo recomendado y normado por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de acuerdo al siguiente detalle: (…) Se recomienda que los vertederos de basuras no estén a menos de 13 km. del aeropuerto. La ubicación adecuada de los vertederos reducirá cualquier peligro que puedan crear cerca de los aeropuertos. La apertura de un basural en las proximidades de un aeropuerto, incluso bajo un estricto control, puede provocar un peligro aviario y por tanto, su ubicación, debe analizarse cuidadosamente por un grupo de especialistas sobre problemas aviarios.” Inmediatamente, cita disposiciones de la OACI y de normativa nacional vigente que hacen referencia al peligro aviario: “Organización Internacional de Aviación Civil – Doc. 9137. 7.10. Actualmente se dispone de muy pocos métodos para impedir que las aves vayan a buscar alimentos en los basurales. Las técnicas para ahuyentarlas sólo son de valor limitado y es imposible enterrar la basura con suficiente rapidez para evitar el acceso de las aves a alguna de esas zonas (…) «La autoridad competente tomará medidas para eliminar o impedir que se instalen en los aeródromos o en sus cercanías, vertederos de basura o cualquier otra fuente que pueda atraer aves y otros animales (…)” Para deslindar responsabilidades, el responsable operativo por la seguridad del aeropuerto local enumera una serie de actuaciones iniciadas a su cargo “tendientes a dar cumplimiento a la normativa citada”, a saber: En octubre de 2012, es decir, exactamente dos años antes de su apertura “oficial”, la Jefatura del aeropuerto se desplazó hasta la zona del actual basural de El Calafate para tomar coordenadas de ubicación geográfica aproximada. Ello se hizo en virtud del anuncio del secretario coordinador del gobierno municipal, Martín Freile, de que ese sería -en un plazo de 30 días- el nuevo sitio de disposición para la basura generada por la ciudad. El 19 de octubre de 2012, la jefatura del Aeropuerto Internacional de El Calafate hace ingresar al Municipio la Nota 383/12 informando y poniendo en conocimiento de las autoridades que, de acuerdo a la normativa de aplicación vigente, el nuevo emplazamiento del basural provisorio queda “situado a menos de 13 Km. del Aeropuerto”. El 26 de junio de 2014, la jefatura del Aeropuerto Internacional de El Calafate realizó un “Comité Local de Prevención de Peligro Aviario y Fauna” al que se invitó a participar a la Municipalidad de El Calafate. Ningún funcionario asistió. El 23 de junio de 2016, dos meses después de que el recurso de amparo tomara estado público, la Jefatura del Aeropuerto eleva Nota Nº 220/16 a la Municipalidad de El Calafate en la que se solicita información referente a (reproducimos textual): “(…) estado actual de avance, ubicación por coordenadas geográficas y estudio de impacto ambiental referente al “nuevo vertedero de basura” en las proximidades del Aeropuerto El Calafate”. El 17 de agosto de 2016, la Jefatura de Aeropuerto eleva al Director Regional Sur de la ANAC “parte” del estudio de impacto ambiental elaborado por la UNPA para el futuro Centro Ambiental en construcción. Sin embargo dicho EIA no se corresponde con el pedido de informes solicitado el 23-06 que hacía alusión al basural a cielo abierto que ya estaba operando en el lugar en la denominada “zona de sacrificio”. Un piloto advierte sobre la presencia de aves. A principios del mes de septiembre de 2016 una aeronave de pequeño porte informó a la torre de control del Aeropuerto Internacional de El Calafate sobre (reproducimos textual): “el avistaje de bandadas de aves (gaviotas) en las proximidades de Laguna Seca”. El sólo hecho de haber tomado contacto visual con esas “bandadas de aves” hace inferir el grave riesgo que las aeronaves civiles y comerciales están corriendo. Para finalizar su descargo, Casco aclara que desde el Municipio nunca le avisaron de la instalación (siquiera provisional) de un basural o “zona de sacrificio” en las inmediaciones del Aeropuerto y que, ni antes ni después de iniciadas las operaciones de descarga de basura en Laguna Seca, se lo consultó al respecto para reducir el riesgo aviario: “Finalmente, se deja constancia que desde el Municipio local nunca se dio intervención a esta Jefatura. Tanto para informar la intención, instalación como así también para recibir asesoramiento técnico por parte de la Autoridad Aeronáutica local. Actuándose desde esta Jefatura en todo momento de oficio, dada la responsabilidad que nos compete en materia de seguridad operacional” , afirma el funcionario. «Lo anterior no sólo demuestra la situación de ilegalidad en la que se encuentran el actual vertedero o la falta de planificación y coordinación con otros organismos del Estado que precedieron su apertura sino, y esto resulta todavía más extraordinario, que tanto el actual basural a cielo abierto de El Calafate (“zona de sacrificio” de Laguna Seca), como el futuro CAEC (Centro Ambiental El Calafate, aún en construcción en su primera etapa) y la totalidad del polígono de 600 Ha. expropiadas a la “Estancia 25 de Mayo” se encuentran todos dentro del radio de restricción de 13 kilómetros con respecto al emplazamiento de «todo basural» (sic) en relación a la ubicación del Aeropuerto Internacional de El Calafate», aseguran los amparistas.