Kosten Aike EL CALAFATE.- Con amplia participación se realizó la charla abierta sobre el basural a cielo abierto que brindaron amparistas y abogados para explicar el fallo judicial que ordena al municipio suspender las actividades en el nuevo vaciadero de Laguna Seca. Estuvo presente el dr Mariano Aguilar, presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas de la Patagonia, quien ponderó el trabajo realizado en la presentación judicial y adelantó que de no prosperar el fallo en el Tribunal Superior al , «esto ameritaría el inicio de una causa penal en contra de los funcionarios implicados del municipio y del Concejo Deliberante  por incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos». Los expositores fueron los amparistas, Claudio Bando y Angel Serra, y la abogada Cecilia Argañarás, quienes brindaron información extraída del fallo que emitió la jueza de Primera Instancia, Florencia Viñuales, que emplaza al municipio a cesar “la metodología de vertido a cielo abierto”, en el predio de Laguna Seca,  e “implementar en su sustitución la de relleno sanitario en módulos o celdas debidamente diseñados e impermeabilizados en su base y taludes de acuerdo a los principios de la ingeniería ambiental”. La actividad se desarrolló en el salón «Aura» del hotel Kosten Aike que se vio colmado ante la expectativa que genera en la comunidad la instalación del basural a cielo abierto que hoy aloja más de 40 mil kilos diarios de basura que luego son enterrados sin recibir ningún tipo de tratamiento. De esas 40 toneladas de residuos que producen los 20 mil habitantes de El Calafate, 6.800 kg (17%) corresponde a material plástico,  5.600 kg (4%) cartón,  5.600 kg (11%) vidrio, 4.400 kg  (3%) metales,  y unos 16.000 kg (40%) corresponde a alimentos y orgánicos.  Hay un 15% de basura cuya procedencia se desconoce. Siempre en base a la documentación que obra en la causa, durante la charla se informó que «en los más de dos años y medio que lleva operando, el predio recibió 37.000 toneladas (37 millones de kilos) de residuos sólidos urbanos e industriales que no fueron sometidos a ningún tipo de clasificación previa». Destacaron que el predio donde se arroja la basura no fue acondicionado para tal propósito ni cuenta con los recaudos mínimos ni las condiciones elementales para un relleno sanitario».
Los amparistas junto al doctor Mariano Aguilar presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas de la Patagonia
Los amparistas junto al doctor Mariano Aguilar 
Los amparistas explicaron que la basura transportada es equivalente  a unos 48 camiones diarios, y que una vez depositada a cielo abierto en la llamada «zona de sacrificio» en el predio de Laguna Seca  produce una lixiviación altamente contaminante de las napas y por consiguiente afecta al Lago Argentino. Demostraron con fotografías y gráficos explicativos, cómo los residuos domiciliarios e industriales son depositados en pozos que no están adecuados para mitigar el impacto negativo en el medio ambiente. Remarcaron que la basura industrial producto de los aceites minerales y vegetales, solventes, derivados de los hidrocarburos, lubricantes, pilas, y baterías usadas, son considerados muy peligrosos par al hábitat natural y la vida humana. Ejemplificaron que sólo en el caso del aceite utilizado en vehículos, genera 14.400 litros de aceite quemado por año que luego se desconoce qué tratamiento reciben y dónde son depositados. Mostraron fotografías de un tanque de grandes dimensiones enterrado en el ex basural Félix Frías donde el municipio deposita residuos líquidos, sin que se conozcan las condiciones de impermeabilidad del recipiente. Señalaron que actualmente solo recibe tratamiento el 0,07% de la basura que se produce, mientras que en El Chaltén ese porcentaje es del 35%. Calificaron de «falso» que el municipio esté realizando tareas de saneamiento del ex basural Félix Frías, y aseguraron que tanto el antiguo como el nuevo basural están «irremediablemente contaminados». Riesgo para la actividad del aeropuerto Los expositores refirieron que la sentencia favorable al amparo consignó que en enero de este año la ANAC ratificó que la presencia del actual vaciadero dentro del perímetro de restricción de 13 kilómetros, “viola la normativa nacional e internacional en materia de aeronavegación y constituye un serio riesgo para la seguridad de los vuelos comerciales y civiles que despegan y aterrizan en el Aeropuerto Internacional de El Calafate”.