BUENOS AIRES.- Los abogados ambientalistas, Saniel Sabsay, y Cristian Fernández, publicaron hoy una carta al lector en el diario La Nación en la que reiteran que la construcción de las represas constituye la «destrucción» del río Santa Cruz, y destacan el carácter de los ríos como «sujetos de derechos». El texto completo. El río es vida El 14 de marzo se celebró el Día Mundial de Acción en Defensa de los Ríos. Ese día se hizo una audiencia pública informativa sobre la contaminación del Matanza-Riachuelo. Mientras se debatía su saneamiento, la cuenta regresiva para la destrucción de otro río ha comenzado, con el anuncio del inicio de obras de las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa (antes Kirchner-Cepernic), detenidas durante mucho tiempo por una medida cautelar dictada por la Corte Suprema. Sin embargo, luego de ser presentado un estudio de impacto ambiental y celebrarse una audiencia pública en el Congreso, los ministerios de Energía y Ambiente dieron luz verde para que avance el cuestionado proyecto hidroeléctrico, a pesar de que la sociedad civil se pronunció con robustos fundamentos mayoritariamente en contra de las megarrepresas que destruirán al último río glaciario que corre libre desde los campos de nieve eterna hasta el mar. El estudio de impacto ambiental fue concebido como un mero obstáculo para avanzar con la obra en lugar de ser considerado un análisis integral de riesgos ambientales. Por ello, presenta numerosos vicios, inexactitudes y omisiones. Un punto controversial es que no se ha evaluado el impacto de las represas en los glaciares que conforman el Campo de Hielo Patagónico Sur, lo cual ha encendido la alerta en la comunidad glaciológica internacional. Prestigiosos glaciólogos como Eric Rignot, Matthias Braun, Shin Sugiyama. Helmut Rott, Hernán De Ángelis y Francisco Navarro se manifestaron en contra de las represas y exigieron estudios serios e independientes. Ignacio Roesler, investigador que se ha dedicado al estudio del macá tobiano, ha explicado que esta ave endémica quedará al borde de la extinción como resultado del impacto de las represas en el estuario del río Santa Cruz. Recordemos que esta especie ya se encuentra en peligro crítico de extinción. Resulta crucial poner de relieve el paradigma preventivo y precautorio a efectos de evitar que la historia se repita y que muera el ecosistema de un nuevo río. La experiencia de las cortes supremas de Colombia, Ecuador y la India, entre otras, han ubicado a los ríos como sujetos de derechos. Quizás estas sentencias inspiren a nuestro máximo tribunal y las generaciones venideras puedan seguir disfrutando de un río Santa Cruz que corra libre desde la cordillera hasta el mar. Daniel Sabsay/Cristian Fernández