EL CALAFATE.- La decisión de Alicia Kirchner de abrir el turismo en la provincia a partir del 28 de diciembre, generó malestar en El Calafate que reclama por la reactivación de su principal fuente económica, paralizada hace ocho meses por la pandemia. Tanto Bariloche como Ushuaia abrirán el turismo el 4 de diciembre. 

El gobierno provincial «está ciego, sordo y mudo», señaló ayer el intendente, Javier Belloni, en un tono que evidenciaba el malestar que se percibe en la ciudad en los sectores vinculados al turismo y el comercio local que atraviesan una profunda crisis que ya provocó el cierre de negocios y amenaza con más quiebras y desocupación. Hoy más de 8 mil familias de El Calafate dependen del turismo.

Belloni señaló que el gobierno provincial «no tiene voluntad» para abrir el turismo y que los funcionarios desconocen la actividad.

La apertura del turismo en Bariloche y Ushuaia a partir del 4 de diciembre marca un contraste hostil para El Calafate y otras ciudades turísticas de Santa Cruz, más aún porque esta ciudad integra un circuito turístico con los mencionados destinos de Tierra del Fuego y Río Negro. 

San Carlos de Bariloche abrirá el turismo a todo el país el próximo 4 de diciembre, según confirmó el Ente Mixto de Promoción Turística (Emprotur). Si bien en un principio anunció 3 requisitos para viajar, ahora los simplificó: sólo pedirá completar en su App de circulación Río Negro los datos personales y/o grupo de viaje del turista y una declaración jurada dentro de la misma aplicación 24 horas antes de realizar el viaje.

La continuidad de Bariloche en aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) junto a otras cuatro localidades del departamento Deseado en Santa Cruzno m, odificó el plan de las autoriades de continuar de continuar con la anunciada apertura turística, según confirmó el intendente Gustavo Gennuso al diario Río Negro. El jefe comunal permanece aislado y con síntomas leves después de haber contraido el virus.

El mismo medio informó hoy que el viernes se registraron en Bariloche 78 nuevos contagios con los que la ciudad superó la barrera de los 1.000 casos activos de COVID-19 por primera vez en lo que va de la pandemia. Así, mientras en la mayoría de las ciudades y localidades rionegrinas se observa una caída de los contagios, en esta ciudad la curva crece desde hace varios días de manera sostenida.

De todos modos esta tarde se realizará una reunión virtual con la gobernadora Arabela Carreras y el sector privado vinculado al turismo.

Actualmente en Bariloche se puede circular hasta la medianoche y los locales gastronómicos permanecen abiertos con protocolos hasta las 23. El comercio en general atiende al público hasta las 21 y se permiten realizar actividades recreativas y físicas al aire libre, están abiertos los gimnasios y piletas, las canchas de fútbol, entre otras actividades y en todos los casos con protocolos específicos.

En cuanto al turismo, la ciudad recibe por ahora solo a visitantes residentes de la provincia de Río Negro que pueden ingresar con un test negativo de coronavirus, un seguro médico con cobertura covid y una declaración jurada.

A partir del próximo viernes, 4 de diciembre, las fronteras se abren al turismo de todo el país que podrá ingresar sin testeo negativo ni seguro, según anunció días atrás el Gobierno provincial.

La conectividad con el resto del país se mantiene con un esquema de frecuencias limitadas de aviones de Aerolíneas Argentinas y JetSmart, y colectivos de larga distancia. En esos medios de transporte solo pueden viajar personal esencial, personas con tratamiento médico o razones de fuerza mayor, según la autorización de Nación.

En la provincia de Río Negro, el porcentaje de ocupación de camas UTI es de 87%, y en Bariloche el viernes se informó que quedaba solo una cama disponible en terapia intensiva.