Por Gabriel Micci, periodista Casi 20 años. Dos décadas. De lucha. De dolor. De búsqueda de la verdad. De reclamo de Justicia. Y de memoria. Una familia desgarrada, pero con una dignidad inclaudicable. Un universo de amigos, compañeros y colegas que decidimos decir basta y luchar por él. Y por todos nosotros. Una sociedad que se apoderó del símbolo y peleó codo a codo para que el olvido no vuelva a ser sinónimo de impunidad. Un caso que fue único. Y que fue muchos otros a la vez. Que desnudó todos los males de la Argentina de entonces. El poder detrás del poder. Y la historia de un fotógrafo que iluminó con su luz, allí donde gobernaban las sombras. Que le puso rostro al enigmático empresario Alfredo Yabrán. Y que, con su asesinato, se evidenció su entramado de relaciones corruptas y mafiosas. Con represores de la dictadura, policías y delincuentes, al acecho de quienes urgágamos con nuestras miradas en sus territorios de impunidad. Como lo hizo José Luis. Y eso le costó la vida. Y lo convirtió en un ejemplo que nos involucra a todos.

Portada del libro de Editorial Planeta

En diciembre llega mi libro «Cabezas: Un periodista. Un crimen. Un país», publicado por Editorial Planeta. Para escribirlo después de tantos años me convencieron los que me tenían que convencer. Y aquí está el resultado. La historia detrás de la historia. La dimensión humana. Y la periodística. En un hecho bisagra para la prensa y la ciudadanía, que dividió la realidad en un antes y un después. La trastienda y secretos del peor ataque la libertad de expresión desde el retorno de la democracia argentina. Y qué fue de la vida de cada uno de los protagonistas, de los buenos y de los malos. Contado en primera persona, porque en definitiva era el homenaje que quería darle a todos los que lucharon por su memoria. Y, en especial, a mi compañero, el inolvidable José Luis Cabezas. Más presente que nunca….