EL CALAFATE.- Un equipo argentino -chileno ganó ayer en Italia el primer lugar del 27º Festival Internacional de Escultura de la Nieve que se lleva adelante en el norte de Italia, en pleno corazón de las Doloridas. Mónica Reinsch, artista local integrante del equipo, confirmó anoche en diálogo con Winfo Santa Cruz que habían logrado el primer puesto, en una votación en la que participaron tanto los jurados, como los turistas y los habitantes de los pueblitos montañeses San Cándido y San Vigilio, ambos sedes del festival que convocó a artistas de todo el mundo. La unión hace la fuerza, bien podría ser el nombre de una de las esculturas en hielo que la artista local Mónica Reinsch junto a sus compañeros de equipo Carina Fabaro y el chileno Miguel Merino, oriundo de Puerto Montt tallaron en el enorme bloque de hielo dispuesto en las calles de la localidad. La obra representa un grupo de personas empujando la bola de nieve supera en tamaño. Sugiere que el trabajo en equipo y el poder a la dificultad, el tiempo y la planificación para hacer frente a nuevos desafíos en la vida, la conclusión de que la unión es la fuerza, reza el bosquejo que acompaña el texto y que Reinsch junto al equipo binacional ya concluyeron y compite ahora por el voto del jurado y la gente del pueblo. El Festival que durante una semana animó las dos ciudades ubicada al pie de las Dolomites y reunió a equipos de todo el mundo. «Realmente vimos trabajos excelentes, estamos ansiosos esperando los resultados finales», comentó vía chat Mónica Reinsch a Winfo Santa Cruz, antes de saber el resultado de la votación. Antes de la medianoche hora local, ya estaba el resultado y llegó el mensaje pleno de alegría y felicidad. Reinsch relató que fueron días de mucho trabajo, jornadas largas y exigentes por estar a la intemperie con bajísimas temperaturas, «estimo que las esculturas podrán permanecer a la intemperie durante un mes antes de derretirse», detalla al fin de una de las largas jornadas de trabajo. Pero ayer era todo alegría en los mensajes y las fotos que llegaban desde Italia. Los ganadores recibieron diploma, unos presentes, un sombrerito típico de la zona alpina y un vino regional. Las esculturas las trabajaron a partir de enormes cubos de 3 metros de nieve prensada, distribuidos por las calles de las dos ciudades. Allí los artistas empezaban a esculpir sus diseños que debían estar concluidos en plazos determinados para cada caso. La segunda obra del equipo se llamó «Precisión» y se trató de una enorme torre de ladrillos de hielo que escenificaban un Yenga, que estaba a punto de caerse. Reinsch junto a sus compañeros de equipo regresan en días más a Argentina.