Cuando estaba todo dispuesto para su lanzamiento, la pandemia frenó la publicación de «La Vida incómoda», del escritor Esteban Lehue. “En las redes anunciamos que en breve salía y al día siguiente se confirmó el primer caso de COVID-19”, cuenta el autor evocando aquella temprana decepción que hoy ya forma parte del anecdotario de este proyecto editorial.

Finalmente la anhelada fecha llegó. La semana pasada Esteban Lehue, calafatense, periodista y lic. en comunicación social presentó su primer material editorial “La Vida Incómoda”, un libro de relatos.

Dialogamos con Esteban y nos contó más sobre su obra, sobre cuáles son sus expectativas y qué siente en este primer contacto con el público lector a través de su escritura.

Agotada la primer tirada por compra anticipada, Esteban no descarta la publicación en formato digital.

Publicidad

Publicidad

AB: Antes que nada, qué sensaciones te produce que en este momento sea el que se dio esto, teniendo en cuenta que es tu primer libro, y que el momento fue involuntariamente

EL: La idea de este libro nace en 2019 por iniciativa de Marcos Aguilera, amigo y compañero de diferentes proyectos culturales en El Calafate, que coordina la editorial autogestiva Distancia Editora. Allí edita fanzines y libros de pequeños autores de diferentes puntos del país.

Ambos solemos compartir espacios relacionados a los libros y la lectura como la Feria Multicolor que se realiza periódicamente en la ciudad y se año colaboré en un compilado de textos que se llamó “distintos manifiestos sobre el amor ´platónico”. Marcos vio además algunas otras cosas que yo había escrito en redes sociales y le comenté que tenía algunos cuentos guardados. Me propuso armar un libro y terminamos de sellar el proyecto durante un viaje a la primera feria del libro de la historia en Tres Lagos .

Lo que nos pasó con la pandemia es que nos agarró justo cuando se planeaba el lanzamiento. En las redes anunciamos que en breve salía y al otro día se confirmó el primer caso de COVID-19. Eso nos frenó la impresión de la tirada que teníamos ideada y la distribución.

AB: Qué nos podés adelantar sobre tu obra, con qué se va a encontrar la gente?

EL: “La vida incómoda” son 10 textos, en la que diría que hay un clima, como lo dice su título de apatía, de incomodidad.. creo que ninguno de sus protagonistas quiere vivir las situaciones que los atraviesan.

Al contrario de algunas cosas que he escrito en otros proyectos musicales o de radio, que han estado atravesadas por el humor, acá el clima es otro, es triste. En algunos tramos sus protagonistas imaginan escenarios alternativos a su existencia gris, por diferentes motivos. Viven existencias que no desean, que justamente les son incomodidad.

AB: Cuánto tiempo de trabajo te llevó, fue en parte durante la cuarentena?

EL: Goljum, uno de los cuentos creo que el más viejo, lo escribí en el 2008. Los demás los he escrito sueltos de ese tiempo para acá. Así que podría decir que el trabajo que hicimos en el último año fue reunirlos, corregirlos, buscarles otras formas y eso nos tomó varios meses.

La tarea de escribir ficción es muy solitaria, así que no se si hubiese alterado el proceso de hacerlo durante el aislamiento. El libro estaba listo a principios de marzo, lo posterior obviamente era inimaginable. Si me han mencionado que es como una coincidencia rara y que justo, en un momento como este lleve como título “la vida incómoda”

AB: Es una producción meramente independiente? fué muy difícil llegar al financiamiento para poder realizarlo? te ayudó el hecho de las reservas anticipadas?

EL: Es una producción independiente de hecha de forma muy esforzada y artesanal. Sin dudas que hay diferentes formas de editar para todos pero lo económico sigue siendo un gran limitante si querés llegar a un público grande. Es algo común no solo a esta sino a varias ramas de la cultura.

Elegimos este formato porque también nos es importante la difusión más allá de lo económico, creemos mucho en ser autogestivos. Editar de esta forma tiene la dificultad de no tener tanto alcance pero al menos sí da más libertad para poder llevar adelante tu idea original. Lo que hacemos es hacer preventa y en base a la demanda imprimir libros. Lo que nos pasó, gratamente, es que hubo más pedidos de los que teníamos pensados. De alguna manera, todo aquel que compra un ejemplar nos ayuda a imprimir más.

AB: Habías comentado que ya se agotaron estos ejemplares, hay otras formas de distribución para quienes quieran obtenerlo? tenés planeado hacer otra tanda más?

EL: Por suerte estamos entregando a todo los que pidieron en un primer momento. Además estamos planeando formas de llegar a todos.

Seguramente muy pronto estaremos entregando más libros, el interés de los posibles lectores no ha sorprendido gratamente.

AB: Venís trabajando hace un tiempo ya respecto a actividades culturales y participando de la FLIA, cómo ves el panorama cultural viviendo en Calafate, y creés que la informatización acelerada que provocó la pandemia afectará a lo cultural? cómo?

EL: La actividad cultural se va a ver muy golpeada evidentemente por esta situación. La música, el teatro, todo tipo de espectáculos sin duda serán los últimos en poder retornar a su actividad de manera más o menos normal, son todo lo que eso conlleva para los artistas.

En Calafate lo veo reflejado por ejemplo con el caso de los músicos y otros artistas, que han instrumentado su actividad como una salida laboral en los ámbitos frecuentados por el turismo. Obviamente el aislamiento los ha golpeado al no poder realizarse actividades que convoquen gran cantidad de gente. También muchas ferias y otro tipo de encuentros se han visto frustrados por la coyuntura.

Sin dudas que no escapamos a lo que ha ocurrido en todo el mundo en este aspecto.

Si bien lo virtual y este tipo de plataformas ya existían, en estos días hemos tenido que adaptarnos a que sean parte de lo cotidiano. Hicimos como una especie de curso rápido de su uso, a nivel población. Más allá de que en el futuro vuelvan los espectáculos de manera presencia, se abrió una nueva modalidad que es para estudiar.

Nadie puede hacer futurología en un momento tan incierto como este, lo que si es seguro es que los nuevos usos tecnológicos llegaron para quedarse y es parte de una nueva experiencia a la que habrá que adaptarse.

Habrá que agudizar el ingenio y buscar nuevas formas de llegar al público en los diferentes ámbitos de la cultura. Es una nueva realidad a experimentar.

* Publicado en Brote Colectivo – Espacio de difusión para artistas de Santa Cruz