Sosa

Foto: La Nación

Eduardo Sosa fue la primera víctima judicial del kirhnerismo en Santa Cruz, desplazado del cargo de Procurador a mediado de los noventa a través de un mecanismo anticonstitucional pergeñado y defendido por la entonces diputada provincial  Cristina Fernández, y el Secretario Legal de la Provincia, Carlos Zannini. Según declaró a la agencia Telam,  cuando fue apartado de sus funciones en la justicia santacruceña, «supervisaba investigaciones sobre el otorgamiento de créditos dudosos a través del Banco de Santa Cruz, y honorarios que percibían algunos abogados por juicios de regalías mal liquidadas por la Nación, entre otros temas”. Respecto del destape en torno al caso Báez, que además del empresario detenido, ya imputó entre otros a Cristina Fernández y Julio De Vido, el ex funcionario judicial opinó que se trata de “avances” y de “medidas esperanzadoras para los santacruceños”, aunque también pidió que “no se trate de una nueva desilusión para la gente”. “Sabemos que la Justicia Federal de este país no genera confianza. De todas maneras deseo que este tipo de causas se investiguen seriamente, con profesionalidad y con eficiencia”, afirmó Sosa en diálogo con Télam. El ex procurador también consideró que las actuales circunstancias deberían servir para revisar el funcionamiento del Poder Judicial en Santa Cruz. “Con la cooptación de la Justicia por parte del poder político se fomentó la impunidad y se disciplinó a los jueces y funcionarios judiciales. Una prueba de ello es que no hay ningún integrante del gobierno santacruceño investigado”, señaló. También consideró que, visto en la perspectiva de los años, la situación del poder judicial en la provincia de la familia Kirchner formó parte de “un sistema más grande y complejo”. “A mí me expulsaron del Poder Judicial en 1995. Viendo toda la película completa, lo que se buscó fue convalidar un accionar político sin ningún tipo de control”, sostuvo el abogado. Sosa fue separado del cargo a través de una ley provincial que impulsaron los entonces legisladores provinciales Cristina Kirchner y Carlos Zannini, y que avalaba el entonces gobernador Néstor Kirchner. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia ordenó restituirlo en el puesto, pero la medida nunca se hizo efectiva, e incluso el ex fiscal rechazó la posibilidad de cobrar una indemnización como compensación a los daños y perjuicios ocasionados “El fallo de la Corte nunca se cumplió. Y cuando los jueces se dieron cuenta que no se obedecía la sentencia, le dieron participación al Congreso y hasta se advirtió sobre el inicio de una causa penal. Yo les agradecí por reconocerme el derecho que tenía, pero lo cierto es que nunca fui restituido”, recordó Sosa. Fuente: Agencia Telam.