Lopecito De Vido retrosEl pago de retornos a funcionarios responsables de decidir qué obra pública hacer, a quién contratar, y cuánto cobrar por los servicios prestados, es la base de la corrupción que embilece a los gobiernos, y deteriora a la sociedad. Santa Cruz fue el escenario y el semillero de hechos de corrupción protagonizados por funcionarios que hicieron base en la provincia y luego replicaron sus malas prácticas desde los despachos nacionales. El periodista Hugo Alconada Mon, cuenta hoy en La Nación, cómo se teje la trama de la cartelización de la obra pública. ¿Cómo eran las negociaciones, en la práctica, con los funcionarios? «Durante el gobierno de Menem los contratos chicos pagaban hasta el 0,5% y los grandes 2%; ya con Duhalde subió al 3%; y con Kirchner, llegó al 10%», detalló un empresario. «La primera obra que recuerdo era para Bariloche, y bajó el mensaje que a partir de entonces había que «poner el Diego». Néstor era un desaforado», agregó. Ir a la nota completa en lanacion.com